RÍO DE JANEIRO, 10 jun (Xinhua) -- Brasil vive una fiebre por las tierras raras, un grupo de minerales estratégicos para la transición energética, la industria tecnológica y la fabricación de equipos de defensa, en un movimiento que podría convertir al país sudamericano en uno de los principales actores de una de las disputas geoeconómicas más importantes del siglo XXI.
Datos divulgados por la Agencia Nacional de Minería (ANM) muestran que entre enero y el 8 de junio de este año fueron presentadas 401 solicitudes de autorización de investigación para tierras raras, cifra equivalente al 84 por ciento de todas las solicitudes registradas en el país durante los 45 años comprendidos entre 1975 y 2020, cuando se contabilizaron 476 requerimientos.
El fenómeno refleja el creciente interés global por minerales considerados críticos para la producción de vehículos eléctricos, turbinas eólicas, semiconductores, teléfonos móviles y sistemas militares avanzados.
La demanda por áreas con potencial para estos minerales se aceleró especialmente a partir de 2023. Ese año se registraron 901 solicitudes de investigación, seguidas por un récord de 1.018 en 2024. Aunque en 2025 hubo una moderación, con 655 solicitudes, el interés se mantiene en niveles históricamente elevados.
"Estamos observando una transformación profunda en la percepción estratégica de estos recursos", afirmó a Xinhua el profesor Fernando Gomes Landgraf, de la Escuela Politécnica de la Universidad de São Paulo (USP) y uno de los principales especialistas brasileños en tierras raras.
Según el académico, la creciente electrificación de la economía mundial y la expansión de las energías renovables han multiplicado la demanda por elementos como neodimio, praseodimio, disprosio y terbio, fundamentales para la fabricación de imanes permanentes de alto rendimiento.
"Las tierras raras se han convertido en un insumo esencial para la transición energética. Sin ellas, resulta muy difícil producir motores eléctricos eficientes o aerogeneradores modernos", explicó.
Brasil posee algunas de las mayores reservas mundiales de estos minerales. Estimaciones recientes indican que el país concentra alrededor del 15 por ciento de las reservas globales comprobadas, situándose en el segundo lugar mundial detrás de China. Algunos estudios incluso apuntan a una participación superior cuando se consideran proyectos aún en fase de evaluación geológica.
A pesar de ese potencial, la participación brasileña en la producción mundial sigue siendo reducida, lo que abre un amplio espacio para el desarrollo de nuevos emprendimientos.
Los especialistas destacan que el aumento de solicitudes mineras representa apenas el primer paso de un proceso largo y complejo.
"Presentar una solicitud de investigación no significa que habrá una mina operando en pocos años. Es necesario realizar estudios geológicos detallados, demostrar la viabilidad económica del proyecto, obtener licencias ambientales y desarrollar infraestructura", señaló Gomes.
La propia ANM ha advertido que el fuerte crecimiento de las solicitudes está presionando la capacidad de análisis del organismo regulador, en momentos en que inversionistas nacionales y extranjeros buscan asegurar posiciones en áreas con potencial para minerales críticos.
Sin embargo, expertos brasileños sostienen que la oportunidad económica más importante para el país sudamericano no reside únicamente en exportar minerales. "El verdadero desafío es desarrollar una cadena productiva completa, desde la minería hasta la fabricación de imanes y componentes industriales", explicó Gomes.
En la actualidad se desarrollan iniciativas para crear capacidad nacional de procesamiento y producción de imanes permanentes. Uno de los proyectos más avanzados es una planta piloto en Minas Gerais, impulsada por instituciones de investigación y empresas privadas, destinada a fortalecer la industrialización local de estos materiales estratégicos.
Especialistas advierten que la construcción de esta cadena exige inversiones multimillonarias, transferencia tecnológica y políticas industriales de largo plazo.
El debate también se ha intensificado en el Congreso brasileño, donde se debaten propuestas para regular la explotación y el aprovechamiento de minerales críticos. Representantes del sector minero consideran que las futuras reglas deberán equilibrar seguridad jurídica, protección ambiental y competitividad internacional para atraer inversiones.
Gomes consideró que Brasil tiene condiciones para convertirse en uno de los mayores productores mundiales de tierras raras durante la próxima década, siempre que logre acelerar los procesos regulatorios y fortalecer las capacidades institucionales de la ANM.
La carrera mundial por estos minerales se produce en un contexto de rápida expansión de la demanda. Diversos estudios prevén que el consumo de tierras raras crecerá de forma sostenida durante las próximas décadas, impulsado por la electrificación del transporte, el almacenamiento de energía y el desarrollo de nuevas tecnologías digitales.
En ese escenario, Brasil busca transformar su abundancia de recursos geológicos en una ventaja industrial y estratégica, con la expectativa de ocupar un lugar más relevante en las cadenas globales vinculadas a la transición energética.











