MÉXICO, 1 jun (Xinhua) -- La economía de México continúa enfrentando un entorno de bajo dinamismo, con señales de debilidad tanto en la industria como en los servicios, consideró este lunes el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
De acuerdo con sus indicadores adelantados de la economía local, aunque algunos componentes y segmentos empresariales muestran avances puntuales, estos no han sido suficientes para revertir la tendencia general de debilidad.
"En conjunto, los datos apuntan a una economía que enfrenta dificultades para recuperar tracción, con perspectivas de expansión moderada", resaltó el organismo privado en su comunicado mensual.
El Indicador IMEF Manufacturero registró en mayo un retroceso al pasar de 49,0 a 48,5 puntos frente al mes previo, con lo que el indicador acumuló 26 meses consecutivos en zona de contracción.
El Indicador IMEF No Manufacturero, relativo al comercio y servicios, vio un ligero retroceso en mayo para ubicarse en los 48,7 puntos desde los 48,8 puntos del mes precedente, agregó.
El IMEF apuntó que la economía local atraviesa una fase de crecimiento débil y pérdida de dinamismo, reflejada tanto en la contracción del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer trimestre de 2026 como en el desempeño de sus indicadores, que continúan mostrando niveles consistentes con una actividad económica frágil.
La caída económica trimestral estuvo acompañada por retrocesos en la industria, los servicios, el consumo privado y la inversión, mientras que el vigor de algunas exportaciones manufactureras no ha logrado traducirse en una mayor generación de valor agregado interno, resaltó.
"Este entorno ha llevado a una revisión generalizada a la baja de las expectativas de crecimiento para 2026, en un contexto marcado por la incertidumbre internacional asociada al conflicto en Medio Oriente y por los riesgos vinculados a la relación económica con Estados Unidos", explicó.
La economía de México, la segunda mayor de América Latina después de Brasil, se expandió un 0,5 por ciento en el 2025, apoyada principalmente por el sector servicios ante la debilidad de la actividad industrial vinculada a Estados Unidos.
Para el presente año, el Gobierno de México estima una expansión económica de entre 1,8 por ciento y 2,8 por ciento.








