RÍO DE JANEIRO, 1 jun (Xinhua) -- El Mundial 2026 de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) inyectará unos 4.320 millones de reales (unos 858 millones de dólares) al comercio minorista brasileño, según una estimación divulgada hoy lunes por la Confederación Nacional del Comercio de Bienes, Servicios y Turismo (CNC).
La cifra divulgada por el organismo representa un crecimiento del 6,5 por ciento respecto al volumen de negocios registrado durante la edición de 2022 de la Copa del Mundo.
La entidad señaló que el torneo, que será organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, impulsará especialmente las ventas en segmentos vinculados al consumo inmediato y al entretenimiento, como alimentos, bebidas, artículos temáticos, bares y restaurantes, en un contexto marcado por la cautela de los consumidores y por condiciones de crédito más restrictivas.
De acuerdo con la CNC, la expectativa positiva para el comercio brasileño se sustenta en la recuperación gradual del mercado laboral, el aumento de los ingresos de las familias y una inflación relativamente más controlada en comparación con años anteriores. No obstante, la entidad advirtió que las elevadas tasas de interés continúan limitando el acceso al crédito y reduciendo el espacio para la adquisición de bienes duraderos de mayor valor.
El presidente de la CNC, José Roberto Tadros, afirmó que grandes eventos deportivos como el Mundial tienen una capacidad significativa para estimular la actividad comercial y movilizar el consumo popular en Brasil. Según explicó, el fútbol mantiene un fuerte impacto cultural y económico en el país, favoreciendo el aumento de las compras relacionadas con reuniones familiares y encuentros entre amigos para seguir los partidos.
Las proyecciones de la confederación indican que el sector de alimentos deberá liderar el crecimiento de las ventas durante el torneo, impulsado por la demanda de carnes, aperitivos, bebidas y productos destinados a celebraciones domésticas. Los bares y restaurantes también esperan un aumento considerable del movimiento, especialmente durante los encuentros de la selección brasileña.
La CNC destacó que, a diferencia de ciclos anteriores de la Copa del Mundo, el actual escenario económico favorece un perfil de consumo más moderado y concentrado en artículos esenciales o de menor costo. En ese sentido, la entidad prevé un desempeño más limitado de segmentos tradicionalmente beneficiados por el torneo, como el de electrodomésticos y televisores, debido al alto costo del financiamiento.
Aun así, la confederación considera que el Mundial seguirá siendo uno de los principales motores de estímulo al comercio minorista brasileño fuera de las fechas tradicionales del calendario de ventas, como Navidad o el Día de la Madre. El evento también es visto por empresarios del sector como una oportunidad para ampliar promociones, campañas publicitarias y estrategias orientadas al consumo temático.
De acuerdo con datos de la CNC, el comercio vinculado a eventos deportivos internacionales ha ganado relevancia en Brasil durante la última década, acompañando el crecimiento del sector de servicios y del consumo asociado al ocio y al entretenimiento.
La entidad subrayó que la pasión de los brasileños por el fútbol continúa siendo un factor importante para sostener la actividad comercial incluso en periodos de desaceleración económica.








