SAO PAULO, 1 jun (Xinhua) -- El ministro brasileño de Hacienda, Dario Durigan, anunció hoy lunes que se reunirá esta semana con autoridades de Estados Unidos para abordar la designación de las facciones criminales Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas internacionales.
En entrevista con la radio CBN, de Sao Paulo, Durigan sostuvo que la decisión estadounidense puede generar consecuencias para instituciones financieras brasileñas e incluso comprometer la operación del sistema de pagos instantáneos Pix, uno de los principales instrumentos de transferencia electrónica utilizados en el país.
"Basta una alegación de que un determinado banco brasileño mantiene cuentas vinculadas al PCC para que una autoridad estadounidense pueda imponer sanciones y cuestionar su operación dentro del sistema financiero", señaló el ministro.
Durigan reconoció que las facciones criminales generan "terror social" y afectan servicios públicos en distintas regiones del país, pero sostuvo que la clasificación como organizaciones terroristas internacionales no se ajusta a los criterios previstos por la legislación estadounidense.
"Estas organizaciones no atacan a Estados Unidos, ni afectan su soberanía. Consideramos que esa interpretación está siendo forzada de los requisitos legales", afirmó.
El ministro indicó que el Gobierno brasileño trabaja para evitar eventuales impactos económicos derivados de la medida y proteger la operación del Pix, el sistema de pagos digitales gratuitos instalado por el Banco Central y que es el principal medio de transacción de los brasileños.
"El Pix es el mayor símbolo de soberanía financiera de Brasil. No podemos quedar expuestos a intervenciones externas que limiten nuestra capacidad de innovar y desarrollar infraestructura de pagos para empresas y familias", sostuvo.
Durigan también vinculó el tema con la investigación comercial abierta por Estados Unidos bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, mecanismo utilizado por Washington para examinar supuestas prácticas comerciales consideradas desleales.
Según el ministro, entre los puntos cuestionados por las autoridades estadounidenses figura el sistema Pix, además de otros temas relacionados con el comercio bilateral.
"Se trata de una investigación con un carácter mucho más político que técnico", afirmó Durigan, al señalar que Brasil ha participado en audiencias y reuniones con funcionarios estadounidenses para responder a los cuestionamientos.
El ministro agregó que las acusaciones carecen de fundamentos técnicos y expresó preocupación por el posible impacto de nuevas medidas estadounidenses sobre la economía brasileña, en un contexto marcado por el "tarifazo" del 50 por ciento impuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump, a las exportaciones de Brasil en agosto de 2025 y que se extendió por casi cuatro meses.








