BRASILIA/SAO PAULO, 29 may (Xinhua) -- Brasil combate con firmeza al crimen organizado y está abierto a la cooperación internacional, pero no acepta medidas unilaterales que laceren el valor "innegociable" de la soberanía nacional, declaró hoy viernes el Ejecutivo del país sudamericano.
"Brasil es una nación soberana que ha librado un combate permanente" contra el crimen organizado, contestó el Palacio Planalto (sede del Ejecutivo) en un comunicado a la decisión del Gobierno de Estados Unidos de clasificar a organizaciones criminales como terroristas.
"Enfrentar a estas organizaciones criminales con firmeza es, y continuará siendo, una prioridad del Estado brasileño", precisó el texto, el cual añadió que los daños causados por estas bandas no deben confundirse con acciones por motivos políticos del terrorismo internacional.
Washington clasificó el jueves a las organizaciones criminales Comando Vermelho (CV) y Primeiro Comando da Capital (PCC), los dos principales grupos criminales del país, como "terroristas", medida que entrará en vigor el 5 de junio próximo.
Al cambiar el estatus de "criminal" a "terrorista", estos grupos salen del control de la policía federal estadounidense (FBI, siglas en inglés) y la Administración para el Control de Drogas (DEA, siglas en inglés) y pasan al de la Agencia Central de Inteligencia, con autoridad para realizar acciones extraterritoriales, informó este viernes el fiscal del Ministerio Público de Sao Paulo, Lincoln Gakiya, a medios locales.
El FBI y la DEA son las únicas agencias estadounidenses reconocidas como interlocutores por el Gobierno brasileño en el tema del crimen organizado, por lo que el Estado sudamericano quedaría sin medios para supervisar las acciones contra estos grupos en su propio territorio, agregó el experto.
El Gobierno brasileño considera que cualquier colaboración internacional para el combate a las facciones será bienvenida, y continúa dispuesto a construir soluciones conjuntas beneficiosas para los países involucrados.
Rechazó, no obstante, cualquier forma de "interferencia externa" en asuntos internos, al sostener que son los propios brasileños mediante sus leyes, instituciones y fuerzas de seguridad quienes combaten al crimen dentro de Brasil.
En tanto, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva afirmó este viernes que la nación no acepta ser tratada como "una republiqueta", tras conocer el anuncio de Washington.
"Estoy muy triste hoy con la noticia de que el secretario de los Estados Unidos, de América del Norte, un tal Marco Rubio, dijo que nuestros criminales aquí son terroristas y que los americanos pueden intervenir", manifestó.
El presidente brasileño indicó que el CV y el PCC de hecho siembran el terror entre los ciudadanos que viven en las regiones periféricas, porque incomodan a familias, barrios y ciudades, por lo que serán combatidos internamente.
Sin embargo, argumentó que las armas importadas que entran de contrabando a Brasil vienen de Estados Unidos. "La Policía Federal le entregó un documento a (Donald) Trump. Brasil está dispuesto a trabajar para combatir el crimen organizado", destacó.











