LA PAZ, 20 may (Xinhua) -- El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz Pereira, anunció hoy miércoles un reordenamiento de su gabinete ministerial y la creación del Consejo Económico y Social que prevé reunir a distintos sectores sociales y regionales del país.
El anuncio representa el primer intento de reconfiguración política del Gobierno desde que comenzaron a finales de abril pasado las movilizaciones y los bloqueos de carreteras en los alrededores de La Paz, protestas que se han intensificado y en las que los manifestantes exigen la renuncia del mandatario, quien asumió el poder en noviembre pasado.
"Desde el Gobierno no solo les quiero anunciar que vamos a hacer un reordenamiento del gabinete que tiene que tener una capacidad de escucha. El presidente no puede estar en todas partes, el presidente no podrá resolver todos los problemas, pero tiene que atender todos los problemas", afirmó Paz Pereira durante una rueda de prensa en La Paz.
Explicó que el objetivo es conformar un gabinete "más ágil, más cercano y que escuche", con mayor capacidad de diálogo y respuesta frente a las demandas sociales acumuladas.
"Bolivia vive un punto de inflexión, un cambio de convivencia y de cómo el Estado y la democracia se desarrolla en el país", sostuvo el presidente.
Como parte de esa estrategia, anunció también la creación del Consejo Económico y Social, el cual estará integrado por representantes campesinos, gremiales, cuentapropistas, transportistas, artesanos y otros actores sociales que participarán en reuniones mensuales con el Poder Ejecutivo.
Precisó que este nuevo espacio buscará evaluar el cumplimiento de políticas públicas, debatir reformas impulsadas por el Ejecutivo y reducir la desinformación en torno a las medidas gubernamentales.
Las declaraciones del mandatario se producen mientras Bolivia enfrenta una de las mayores olas de conflictividad de los últimos años.
Desde hace más de tres semanas, sectores campesinos, mineros, maestros, fabriles, la Central Obrera Boliviana (COB) y grupos afines al expresidente Evo Morales mantienen movilizaciones y bloqueos en distintas regiones del país.
Lo que en un inicio comenzó como una serie de reclamos sectoriales derivó progresivamente en protestas políticas que ahora exigen la salida del presidente Paz Pereira.
La tensión se agravó tras los operativos policiales y militares desplegados el pasado fin de semana en El Alto, ciudad vecina de La Paz, para desbloquear carreteras y garantizar el abastecimiento de alimentos y combustibles hacia la sede de Gobierno.
Según datos oficiales, las acciones dejaron más de un centenar de detenidos.








