RÍO DE JANEIRO, 12 may (Xinhua) -- Autoridades brasileñas y representantes del agronegocio defendieron hoy martes el acuerdo comercial entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE), vigente de manera provisional desde el pasado 1 de mayo, al asegurar que las críticas ambientales y sanitarias dirigidas a la producción agrícola sudamericana responden en muchos casos a "desinformación" y "narrativas equivocadas".
El embajador brasileño ante la UE, Pedro Miguel da Costa e Silva, afirmó que el tratado comercial del Mercosur representa una señal "a favor de las reglas, de la previsibilidad y de la facilitación del comercio", en un contexto internacional marcado por incertidumbres económicas y tensiones geopolíticas.
Costa e Silva expresó lo anterior durante la rueda de prensa con corresponsales internacionales organizada por la Asociación de Prensa Extranjera con la presencia de Xinhua.
El acuerdo entre ambos bloques abarca un mercado de alrededor de 450 millones de consumidores y prevé la liberalización de más del 90 por ciento del comercio bilateral.
En tanto, el presidente de la Asociación Brasileña de Productores de Soya (Aprosoja) Brasil, Maurício Buffon, defendió la imagen ambiental del agronegocio brasileño, al afirmar que la producción nacional combina preservación y expansión agrícola.
"En Brasil, donde se produce también se preserva", afirmó Buffon, al destacar que la legislación obliga a mantener áreas de conservación permanente dentro de las propiedades rurales.
Buffon destacó también el potencial brasileño en biodiésel y etanol derivados de soya y maíz, además de defender el papel del país en la transición energética global.
"El biocombustible de soya es biodegradable, emite menos CO2 (dióxido de carbono) y ayuda a construir una matriz energética más limpia y renovable", señaló.
En el mismo sentido fue el comentario de Costa e Silva, quien reconoció que las cuestiones ambientales continúan como uno de los puntos más sensibles en la relación entre el Mercosur y la UE.
El embajador rechazó también las acusaciones de que los productos agrícolas sudamericanos no cumplirían estándares europeos.
"Si no cumpliéramos las reglas sanitarias y fitosanitarias europeas, simplemente no entraríamos en el mercado europeo", afirmó, además de sostener que existe una visión distorsionada sobre las políticas ambientales del Mercosur.
Durante la conferencia, Costa e Silva señaló que el acuerdo puede abrir oportunidades para la cooperación en minerales críticos y tierras raras, aunque subrayó que Brasil busca atraer inversiones para industrializar esos recursos y agregar valor dentro del país.
Los participantes coincidieron en que pese a las resistencias políticas en algunos países europeos, el acuerdo Mercosur-UE puede fortalecer las exportaciones sudamericanas, estimular las inversiones y ampliar la integración económica entre ambas regiones, en un escenario internacional de creciente fragmentación comercial.











