RÍO DE JANEIRO, 6 may (Xinhua) -- La Coalición Abierta de Mercados Regulados de Carbono, propuesta por Brasil durante la COP30 de Belém, en noviembre pasado, avanzó a su fase de implementación tras la aprobación de la estructura de gobernanza y de los mecanismos de adhesión formal durante una reunión celebrada en Florencia, Italia, informó hoy miércoles el Gobierno brasileño.
El encuentro tuvo lugar en el marco de la Semana del Clima 2026 del Instituto Universitario Europeo, que se celebra del 5 al 7 de mayo en Florencia, y reunió a representantes de Brasil, China, la Unión Europea (UE) y otras grandes economías interesadas en ampliar la cooperación internacional en materia de mercados regulados de carbono, explicó el Ministerio de Hacienda en un comunicado.
La iniciativa busca promover una convergencia gradual entre los sistemas nacionales y regionales de fijación de precios del carbono, con el objetivo de ampliar la interoperatividad de los mercados, fortalecer la integridad ambiental, proteger el comercio internacional y estimular inversiones en tecnologías de bajas emisiones.
La participación conjunta de China, UE y Brasil representa un hito por integrar a algunas de las principales economías del mundo en una estructura internacional orientada a la regulación del carbono.
En conjunto, las economías involucradas representan cerca del 60 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, según la cartera brasileña de Hacienda.
La secretaria extraordinaria del Mercado de Carbono del Ministerio de Hacienda de Brasil, Cristina Reis, afirmó que la coalición demuestra que "incluso en un contexto internacional polarizado, es posible construir soluciones concretas, graduales y cooperativas para acelerar la acción climática".
La iniciativa fue presentada por Brasil durante la 30ª Conferencia de las Partes (COP30) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, como una respuesta a la necesidad de transformar los compromisos climáticos en instrumentos económicos efectivos.
El sistema busca incentivar la reducción de emisiones mediante mecanismos de mercado, además de fomentar la innovación tecnológica y acelerar la transición hacia modelos productivos más limpios.
La coalición también pretende armonizar metodologías nacionales, sistemas de monitoreo, reglas de contabilidad de carbono y criterios para el uso de créditos de alta integridad ambiental, con el fin de aumentar la confianza entre los mercados y reducir las barreras técnicas para el comercio y las inversiones.
De acuerdo con el Ministerio de Hacienda de Brasil, una decena de países avanza en el proceso de adhesión formal al mecanismo y otros podrían sumarse en los próximos meses, en medio de las expectativas de que la presidencia brasileña de la COP30 impulse nuevas incorporaciones.
Participaron en los debates representantes de Brasil, China, UE, Turquía, Nueva Zelanda, Canadá, Reino Unido, Alemania, Noruega y Singapur, además de organismos internacionales y entidades especializadas en mercados de emisiones y políticas climáticas.
La estructura inicial de gobernanza prevé que Brasil presida la coalición durante dos años, con China y la UE como copresidentes de un mecanismo que contará con reuniones de alto nivel, una secretaría permanente y grupos de trabajo técnicos enfocados en la cooperación y la interoperatividad de los mercados regulados de carbono.










