BUENOS AIRES, 5 may (Xinhua) -- La agencia calificadora de riesgo Fitch Ratings elevó este martes la calificación de la deuda soberana a Argentina en moneda extranjera y a largo plazo de "CCC+" a "B-", al advertir una mejora en el frente fiscal así como "avances en las reformas económicas" y en el proceso de acumulación de reservas internacionales.
"La calificación de Argentina refleja una mejora estructural en los saldos fiscales y externos, avances en las reformas económicas, mejores perspectivas para la acumulación de reservas de divisas y nuestra expectativa de que el Gobierno obtendrá financiamiento suficiente para cubrir sus obligaciones de deuda", indicó la calificadora a través de un reporte.
No obstante, la firma advirtió que "la calificación se ve limitada por una posición de liquidez internacional que sigue siendo débil para gestionar posibles crisis de confianza, a las que Argentina ha sido particularmente vulnerable, así como por una alta inflación y un historial de inestabilidad macroeconómica".
Entre los factores clave de la mejora en la calificación, Fitch destacó los avances en la agenda de reformas, en particular la reforma laboral, así como una posición externa más sólida, la acumulación de reservas y el ancla fiscal del programa económico del Ejecutivo.
Sobre la posición externa de Argentina, indicó que "ha mejorado estructuralmente", debido a que "el país se ha convertido en un exportador neto de energía, lo que fortalece su resiliencia ante la actual crisis mundial de precios de la energía".
La calificadora estimó que el déficit de cuenta corriente del país sudamericano se reducirá este 2026 al 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) como consecuencia directa del aumento de las exportaciones; sin embargo, señaló que el actual tipo de cambio "fuerte" incrementa la demanda de importaciones así como el turismo emisor.
Agregó que "una sólida cartera de proyectos de energía y minería, respaldada por el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (Rigi), debería apoyar las entradas de inversión extranjera directa a mediano plazo".
Además, la calificadora indicó que "el Gobierno ha priorizado la acumulación de reservas, con el objetivo de alcanzar entre 10.000 y 17.000 millones de dólares en compras de divisas este año", lo que contribuyó a lograr recientemente un entendimiento a nivel técnico con personal del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la segunda revisión del acuerdo de facilidades extendidas (EFF, siglas en inglés) convenido entre las partes.
"Las compras de dólares totalizaron 7.100 millones de dólares hasta abril, y se espera que el ritmo se acelere en los próximos meses a medida que avance la cosecha de soja. Las reservas brutas han aumentado en menor medida, debido al servicio de la deuda compensatorio, pero Fitch prevé que alcancen los 52.700 millones de dólares a finales de año", acotó el reporte.
Sin embargo, añadió que "las reservas internacionales netas siguen siendo bajas si se tienen en cuenta los pasivos cambiarios a corto plazo".
Fitch Ratings destacó la política fiscal del Gobierno, aunque alertó de un panorama más complejo en este ámbito durante el año, producto de la debilidad de la actividad económica y los ingresos tributarios.
En esa línea, proyectó que el superávit primario del Gobierno central se reduzca al 1,1 por ciento del PIB desde el 1,4 por ciento registrado en 2025, y que "el saldo fiscal general se debilite hasta un déficit del 0,3 por ciento desde un superávit del 0,2 por ciento".









