MÉXICO, 3 may (Xinhua) -- En el marco del Día Internacional de los Trabajadores, el pasado 1 de mayo, estallaron múltiples protestas en ciudades de Estados Unidos, en las que los participantes exigieron aumentos salariales y la protección de sus derechos laborales, al grito de "¡Los trabajadores se levantan!".
A diferencia de años anteriores, los manifestantes de este año, además de oponerse a las políticas económicas de la administración del presidente Donald Trump, se negaron de forma explícita a financiar las guerras emprendidas por su Gobierno. El 28 de febrero pasado, Estados Unidos, alegando la inminente adquisición de armas nucleares por parte de Irán, se unió a Israel para lanzar una operación militar a gran escala contra Irán.
Un artículo reciente publicado en el sitio Web de la revista estadounidense "Foreign Policy", titulado "El mundo paga el precio de las guerras de Estados Unidos", señaló que con el aumento del precio del petróleo en un tercio, el pueblo estadounidense paga un costo económico por las guerras iniciadas durante la administración Trump. Economistas, a su vez, estiman que la inflación empeorará y el crecimiento se ralentizará. Sin embargo, el sufrimiento padecido hasta ahora por el pueblo estadounidense es mucho menor que el de la mayoría de la población mundial.
La guerra ha disparado la inflación mundial, ha aumentado la presión a la baja sobre la economía y ha puesto de manifiesto problemas de subsistencia para algunos países en desarrollo, enfrentando una posible escasez de alimentos. En muchos países, la gente marchó en el Día Internacional de los Trabajadores ondeando banderas antibélicas y antiestadounidenses para protestar por el vertiginoso aumento en el costo de la vida provocado por la guerra.
Con el conflicto contra Irán aún en curso, Estados Unidos ha centrado ahora su atención en Cuba. El pasado 1 de mayo, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva para aumentar las sanciones contra la isla bajo el argumento de "amenazas a la seguridad nacional y la política exterior". Esto ha provocado una fuerte oposición por parte del país caribeño.
Ese día, en la Tribuna Antiimperialista José Martí de la ciudad de La Habana, frente a la Embajada de Estados Unidos en Cuba, los cubanos que participaban en la movilización por el Día Internacional de los Trabajadores ondearon banderas nacionales y condenaron el bloqueo estadounidense, así como el embargo energético contra su país.

En tanto, en el resto del mundo, el Día Internacional de los Trabajadores se celebró de diversas maneras para rendir homenaje al trabajo y a la paz. En Camerún, en África central, los trabajadores de saneamiento formaron un contingente para participar en el desfile con pasos seguros y serenos.
Soldados bielorrusos depositaron coronas de flores en el Monumento a la Victoria para conmemorar a los héroes caídos que sacrificaron sus vidas en la Gran Guerra Patria, así como expresar sus mejores deseos de paz mundial.
"El trabajo forja el futuro y la paz trae la prosperidad". Así, la vibrante primavera en la ciudad iraní de Teherán no solo es testimonio del anhelo sencillo de la población local por una vida pacífica, sino también un faro de esperanza inextinguible en medio de las sombras de la turbulencia.
