SAO PAULO, 22 abr (Xinhua) -- Brasil, principal economía de América Latina, podrá conquistar la marca de 10 gigavatios (GW) en almacenamiento de energía hacia 2035, en un proceso condicionado por la consolidación de un marco legal estable y avances regulatorios, según proyecciones divulgadas hoy miércoles por la Asociación Brasileña de Energía Solar Fotovoltaica (Absolar).
Las proyecciones de la gubernamental Empresa de Investigación Energética (EPE, siglas en portugués), contenidas en el Plan Decenal de Energía (PDE) 2035, indican que el país incorporará cerca de 7 GW en almacenamiento y otros 3 GW en mecanismos de respuesta de la demanda, recursos considerados clave para atender las necesidades de potencia del Sistema Interconectado Nacional.
Según Absolar, una capacidad de 10 GW representa la potencia instantánea que pueden suministrar sistemas de almacenamiento, en especial las baterías para respaldar el sistema eléctrico en momentos de alta demanda o baja generación renovable.
A diferencia de fuentes como la solar o la eólica, el almacenamiento no genera electricidad, sino que permite guardar la energía producida y liberarla cuando es necesario.
En la actualidad, Brasil cuenta con una capacidad aún incipiente de almacenamiento en baterías, poco representativa frente al volumen proyectado.
El país posee una matriz eléctrica mayormente renovable, en la que la energía hidroeléctrica lidera la generación, seguida por la solar, que ya alcanza cerca de 22 por ciento del total, consolidándose como la segunda fuente del país, según datos del Ministerio de Minas y Energía.
Según autoridades y expertos, el almacenamiento será fundamental para enfrentar los desafíos operativos derivados de la transición energética, en especial ante el crecimiento de la generación renovable variable.
"El almacenamiento debe ser tratado como un activo de flexibilidad, capaz de reorganizar el uso de la energía en el tiempo y en el espacio, aliviar congestiones y ampliar la confiabilidad del sistema", afirmó la presidenta de la Asociación Brasileña de Empresas de Transmisión de Energía Eléctrica, Talita Porto.
Según análisis presentados por consultoras del sector, el uso de baterías reduce hasta en 48 por ciento los costos totales de capacidad y hasta en 66 por ciento las emisiones de carbono, además de mejorar la eficiencia operativa del sistema eléctrico.








