SAO PAULO, 21 abr (Xinhua) -- El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, advirtió este martes que Brasil podría aplicar el principio de reciprocidad frente a Estados Unidos, incluida la eventual expulsión de agentes policiales estadounidenses que actúan en Brasil.
El mandatario reaccionó así a la decisión del Departamento de Estado, divulgada en redes sociales el lunes, que dispuso la salida del territorio estadounidense de un comisario de la Policía Federal brasileña vinculado a la operación que llevó a la detención del exjefe de la agencia de inteligencia brasileña (Abin), el diputado Alexandre Ramagem.
El exlegislador Ragamen estaba prófugo tras ser condenado a 16 años de prisión por intento de golpe de Estado junto a su jefe político, el detenido expresidente Jair Bolsonar (2019-2022).
"Si hubo un abuso estadounidense hacia nuestro policía, vamos a hacer la reciprocidad con el de ellos en Brasil. No aceptaré esa injerencia y ese abuso de autoridad que algunas personas estadounidenses quieren tener con relación a Brasil", afirmó Lula da Silva a los medios brasileños desde Hannover, Alemania, donde se encuentra de gira oficial.
La reacción del mandatario elevó el tono de la respuesta brasileña y abrió un nuevo frente de tensión diplomática entre ambos países en torno a la cooperación judicial y policial.
La medida estadounidense fue anunciada por la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental, que informó haber solicitado la salida del comisario Marcelo Ivo de Carvalho, oficial de enlace de la Policía Federal destacado en Miami junto al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por siglas en inglés).
En un mensaje divulgado en redes sociales, Washington sostuvo que una autoridad brasileña intentó "eludir pedidos formales de extradición" y extender "persecuciones políticas" en territorio estadounidense.
Esa acusación fue rechazada por el ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira, quien afirmó que esa versión "no tiene fundamento".
"Estamos aguardando esclarecimiento de las autoridades estadounidenses", dijo Vieira, al subrayar que el comisario brasileño trabaja en coordinación con autoridades de Estados Unidos y que sus funciones eran conocidas por ambas partes.
El director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues, también defendió la actuación del funcionario y señaló que lleva más de dos años cumpliendo esa misión oficial en Estados Unidos, centrada en cooperación policial y localización de prófugos brasileños.
Ramagem, exdiputado y exjefe de los servicios de inteligencia durante el Gobierno de Bolsonaro y uno de sus colaboradores más cercanos, fue detenido el 13 de abril en Orlando, Florida, por autoridades migratorias estadounidenses y liberado dos días después, mientras tramita un pedido de asilo.
De acuerdo con informaciones divulgadas en Brasil, el exdiputado estaba en situación migratoria irregular, con visa vencida y utilizaba un pasaporte diplomático antes cancelado por decisión judicial.
Condenado por el Supremo Tribunal Federal a 16 años de prisión por su participación en la tentativa de golpe de Estado tras las elecciones de 2022, Ramagem es considerado por las investigaciones como integrante del núcleo central de la trama golpista que buscó mantener a Bolsonaro en el poder tras su derrota electoral.
Según la Policía Federal, el exfuncionario abandonó clandestinamente Brasil en 2025, y desde enero el Gobierno brasileño mantiene un pedido formal de extradición ante Washington.










