LA PAZ, 21 abr (Xinhua) -- El Producto Interno Bruto (PIB) de Bolivia registró en 2025 una contracción del 1,58 por ciento, según datos oficiales difundidos este martes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), confirmando un cambio de ciclo tras años de expansión moderada y evidenciando un desempeño por debajo de las previsiones del Gobierno, que había proyectado un crecimiento del 3,5 por ciento.
El dato, publicado por la estatal estadística, refleja un retroceso generalizado de la actividad económica a lo largo del año, aunque con una leve moderación respecto a la caída acumulada de 1,72 por ciento observada hasta el tercer trimestre. En el último tramo de la gestión, la economía también mostró debilidad, con una contracción interanual del 1,14 por ciento en el cuarto trimestre.
El desempeño económico, a decir del INE, estuvo marcado por fuertes contrastes sectoriales. Mientras el sector agropecuario emergió como el principal sostén de la actividad, con un crecimiento anual de 6,66 por ciento impulsado por cultivos como la soya, el sorgo y la caña de azúcar, otros rubros principales registraron caídas pronunciadas.
A decir del INE, la construcción encabezó los retrocesos, con una contracción acumulada de 13,57 por ciento, seguida por la actividad extractiva, que disminuyó 4,32 por ciento, afectada principalmente por la caída en la producción de petróleo y gas natural, que retrocedió más de un 10 por ciento.
También las actividades financieras y de seguros registraron un descenso de 3,45 por ciento, reflejando tensiones en el sistema económico.
En contraste, sectores como servicios de alojamiento y comidas mostraron una expansión de 3,58 por ciento, mientras que la administración pública, salud y educación aportaron un crecimiento de 1,96 por ciento, contribuyendo a amortiguar parcialmente la caída general.
El análisis del INE sobre la contribución sectorial confirma este comportamiento dispar. La agricultura aportó 0,59 puntos porcentuales al resultado anual, consolidándose como el principal motor de la economía, mientras que la construcción restó 0,76 puntos, convirtiéndose en el principal factor negativo. A ello se sumaron las incidencias adversas de las actividades financieras y del sector extractivo.
El informe del INE señala que el resultado de 2025 no solo refleja el impacto de factores internos, como la desaceleración de sectores estratégicos, sino también un entorno más complejo marcado por restricciones financieras, escasez de la divisa, menor dinamismo de la inversión y presiones sobre sectores productivos. Fin










