Por César Mariño García y Li Zijian
BOGOTÁ, 19 abr (Xinhua) -- Estudiantes colombianos pertenecientes al programa de jóvenes talentos del país andino que se capacitan en la ciudad china de Xi'an para formar parte de la ejecución del Metro Línea 1 de Bogotá, opinan que las relaciones entre Colombia y China trascienden la cooperación tecnológica.
Juan Francisco Hernández, ingeniero electrónico y actual miembro de la división del Centro de Control de Operaciones del proyecto Metro Línea 1, señaló a Xinhua que su capacitación en sistemas metroferroviarios le mostró "la enorme influencia que tiene China a nivel tecnológico en Asia" y que está siendo replicada en América Latina con la ejecución de programas de intercambio educativo del que hace parte.
Añadió que el componente tecnológico es solo una porción del aporte que el país asiático hace para que la civilización y las ciudades crezcan. "Espero que América Latina también siga mostrándole a China parte de nuestro pensamiento y nuestra riqueza cultural", afirmó.
"Tanto nosotros como colombianos o latinoamericanos que vamos a formarnos en China, como los trabajadores chinos que vienen a nuestra región, empezamos muchas veces a relacionarnos profundamente e incluso a formar familias, y me parece que ese impacto se va a ver a largo plazo y será algo visible, identificable y muy positivo", abundó Hernández.
La posibilidad de capacitarse en China le mostró a Hernández el uso que de los espacios y servicios de transporte público hacen en el país asiático, así como el modo en que la ciudadanía se relaciona con las grandes obras de infraestructura, aspectos que considera "deben ser emulados por los colombianos una vez nuestro sistema de metro comience a operar", dijo.
"En Bogotá tratamos en lo posible de evitar el uso del transporte público; en China siempre buscaba poder utilizarlo porque le permite a una persona tener más control sobre su propio tiempo en su vida diaria", estimó el ingeniero, exponiendo que en la capital colombiana eso, por ahora, no es posible dada la situación del tráfico vial.
Por su parte, Juan Sebastián Cárdenas, ingeniero civil especializado en el mantenimiento de vías férreas, expresó a Xinhua que su decisión de emprender la capacitación en Xi'an tuvo que ver con su interés en aprender mandarín, conocer una ciudad nueva y conocer el país, porque siempre le llamó la atención China.
"Siento que fue una experiencia enriquecedora y a cualquier persona le daría la recomendación de visitar ese otro lado del mundo porque te abre los ojos al llenarte de una nueva cultura y conocer una nueva sociedad con otra manera de vivir y de comer, experiencias que disfruté todas", señaló.
Para Cárdenas, el bagaje teórico y técnico aprendido en Xi'an es parte de la "fortuna cultural adquirida en este país". Aseguró que ahora aplicará en el funcionamiento del metro de Bogotá todo el conocimiento adquirido en la ciudad china.
Opinó que el gran desafío será superar las barreras culturales y las diferencias de ambas sociedades para que "lo que funciona en Xi'an funcione en Bogotá", tema en el que siguen trabajando todos los miembros de los diferentes equipos operativos del proyecto.
Según Cárdenas, para él como para su entorno familiar, hacer parte del proyecto de la primera línea del metro de Bogotá supone un orgullo por el alcance de unas metas profesionales y por ser un eslabón de la cadena que traerá "un sueño de más de siete décadas" a la capital del país.
"La idea de tener un transporte público de esa magnitud afectará positivamente el acceso a la búsqueda de empleo y el crecimiento económico entre los ciudadanos; va a ser notorio porque la gente va a usar ese medio de transporte para poder utilizar mejor su tiempo, encontrar más oportunidades, y eso será mejor en el futuro cuando haya más líneas del metro", concluyó el ingeniero civil.
La primera línea del metro de Bogotá está siendo desarrollada por las empresas China Harbour Engineering Company Limited (CHEC) y Xi'an Rail Transportation Group Company Limited y será puesta en marcha durante el primer semestre de 2028.
Hernández y Cárdenas hacen parte del segundo grupo de 39 estudiantes colombianos que recibieron una capacitación intensiva de 14 meses en diferentes áreas operativas para sumarse a la última fase de construcción del proyecto de infraestructura más grande desarrollado en Colombia en la actualidad.











