BARCELONA, 18 abr (Xinhua) -- El interés por aprender el idioma chino ya no se limita a las grandes ciudades de España, sino que se vuelve tendencia en comunidades pequeñas, como Manresa, una localidad de unos 80.000 habitantes ubicada en la provincia de Barcelona, dentro de Cataluña.
"Aunque estamos bastante lejos de Barcelona, cada vez hay más gente aquí que quiere aprender chino", resaltó la fundadora del Centro Cultural Chino Yinuo, Wang Xiaobing, en entrevista con Xinhua.
La profesora de chino explicó que su proyecto de enseñanza comenzó hace unos 15 años, cuando algunas familias locales solicitaron clases de chino y, con el crecimiento de la demanda, decidió abrir el Centro Cultural en 2017.
La institución educativa ofrece clases para diversos grupos de edad, en diferentes modalidades (en línea y presencial), y con orientación especial a negocios, además de que organiza sesiones de fin de semana para unos 60 niños de la comunidad china local.
"Llevo 18 años enseñando chino, y especialmente en los últimos cinco el número de alumnos ha crecido mucho (...). Ahora tenemos unos 45 estudiantes españoles, tanto niños como adultos", sostuvo.
De cara al Día del Idioma Chino, el 20 de abril, el interés por aprender esta lengua sigue creciendo en toda España, donde tan solo en 2018 ya había más de 50.000 estudiantes de chino, según datos de la Embajada de China en España.
Muchos estudiantes se acercan al chino gracias a sus relaciones personales, como Guillem Ayats, que empezó a estudiar tras entablar amistad con estudiantes de ese país asiático en la universidad.
El joven enfatizó que el interés por el idioma también está creciendo en su ciudad natal, Mataró, perteneciente a la provincia de Barcelona. "Conozco a padres que quieren apuntar a sus hijos a clases de chino y otros cuyos hijos ya lo están estudiando".
Algunos españoles se interesan por el gran valor curricular de este idioma. Tal es el caso de Lidia Lara, quien dijo a Xinhua haber retomado sus estudios de chino por motivos laborales.
Entre los estudiantes más jóvenes, el atractivo del chino combina curiosidad y expectativas de futuro.
Martina Hernández, de 12 años, contó que, aunque al principio dudaba en aprender, ahora le entusiasma "utilizarlo para ayudar a turistas chinos en España".
La demanda por aprender el idioma continúa expandiéndose en toda España, en donda las pequeñas comunidades como Manresa se consolidan como focos del aprendizaje.








