RÍO DE JANEIRO, 14 abr (Xinhua) -- Brasil mantiene su posición como principal productor y exportador mundial de café, pero enfrenta desafíos estructurales que exigen nuevas estrategias para aumentar la competitividad y el valor agregado del producto, señalaron expertos del sector a Xinhua.
Según datos de la estatal Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), la producción mundial de café ha crecido de forma sostenida en las últimas décadas, pasando de cerca de 8,5 millones a 11,6 millones de toneladas entre 2010 y 2024, mientras que el consumo global aumentó alrededor del 44 por ciento en el mismo período.
En este contexto, Brasil continúa liderando el mercado global con amplia ventaja sobre otros productores como Vietnam, Indonesia y Colombia, con una producción estimada cercana a 66 millones de sacas en 2026.
Sin embargo, la investigadora de Embrapa Rita de Cássia advirtió que, pese a este liderazgo, el país enfrenta limitaciones en productividad y generación de valor. "Somos buenos en commodities (materias primas), pero no sabemos agregar valor", afirmó a Xinhua, resaltando que el café brasileño se exporta a precios muy inferiores en comparación con otros productos procesados en mercados desarrollados.
Según la especialista, mientras Brasil exporta café en grano valorado en unos 1,58 dólares por kilogramo, países europeos pueden comercializar el producto procesado con valores hasta 20 veces más caros, lo que evidencia un "paradigma entre volumen exportado y captura de valor".
Para revertir esta situación, De Cássia destacó la necesidad de migrar hacia un modelo orientado a la diferenciación, con mayor énfasis en productos de mayor valor agregado como café tostado, molido, soluble y cápsulas, además del desarrollo de nuevos derivados.
Según Embrapa, es importante incorporar innovación tecnológica en toda la cadena productiva. Entre las principales herramientas mencionadas se encuentran la inteligencia artificial, la agricultura de precisión y la automatización para mejorar la eficiencia, optimizar recursos y elevar la productividad.
Asimismo, la investigadora destacó la necesidad de avanzar en la trazabilidad y control de calidad mediante tecnologías como blockchain (cadena de bloques), así como promover sistemas productivos más sostenibles y resilientes frente al cambio climático.
Otro eje estratégico es la diversificación de mercados. En este sentido, los expertos señalaron el potencial de expansión en economías emergentes como China, República de Corea y Turquía, lo que permitiría reducir la dependencia de destinos tradicionales.
El director ejecutivo del Consejo de Exportadores de Café de Brasil (Cecafé), Marcos Matos, advirtió por su parte que el sector enfrenta un entorno internacional cada vez más complejo, marcado por tensiones geopolíticas y cambios regulatorios.
"Estamos viviendo un momento en que economía, seguridad y geopolítica pasaron a ocupar un papel central", alertó sobre los riesgos que enfrenta la competitividad del café brasileño.
Matos también destacó problemas logísticos internos, señalando que limitaciones en la infraestructura portuaria han impedido exportaciones equivalentes a miles de millones de dólares en los últimos años.
Por su parte, el economista especializado en café Silvio Farnese valoró la fortaleza de la base tecnológica del país, destacando que Brasil cuenta con conocimientos avanzados tanto en café arábica como canéfora.
No obstante, señaló que persisten desafíos como la volatilidad de precios, los efectos del cambio climático y la necesidad de mejorar la gestión de riesgos por parte de los productores.
"El productor necesita entender el mercado, no solo producir", afirmó Farnese, al enfatizar sobre la importancia de herramientas financieras e inteligencia de mercado.
Embrapa también resaltó la relevancia del café para la economía brasileña. En 2025, el producto aportó cerca de 15.000 millones de dólares al superávit comercial del agronegocio, equivalente a aproximadamente el 22 por ciento del total.
En el plano interno, la producción se concentra en la región suroriental, responsable de más del 80 por ciento del total nacional, destacando por encima del resto el estado de Minas Gerais.
Los especialistas coincidieron en que Brasil dispone de ventajas comparativas significativas, pero debe transformarlas en competitividad sostenible mediante innovación, diversificación y agregación de valor para consolidar su liderazgo en el mercado global.









