SAO PAULO, 7 abr (Xinhua) -- La industria de Brasil avanza con rapidez en la adopción de inteligencia artificial (IA), consolidándola como un nuevo eje de competitividad, aunque persisten debilidades estructurales en gobernanza y seguridad que podrían frenar su desarrollo, según un estudio divulgado este martes por la Federación de las Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP).
El informe revela que el 36,9 por ciento de las empresas ya utiliza o experimenta con IA, un salto significativo frente al 22 por ciento registrado en 2024, mientras que el 72,2 por ciento anticipa un impacto relevante de esta tecnología en sus negocios.
El estudio, basado en una encuesta a 285 empresas realizada en enero de 2026 y presentado durante la Jornada de Inteligencia Artificial en Sao Paulo, confirma que la IA gana terreno en el país. Sin embargo, advierte que su adopción avanza más rápido que la capacidad organizativa del sector para gestionarla.
La falta de políticas internas y directrices claras aparece como la principal debilidad: el nivel de gobernanza obtuvo una calificación de apenas 2,8 sobre 5 en el autodiagnóstico empresarial, que desciende a 2,3 en el caso de las pequeñas compañías.
En paralelo, las empresas demandan mayor apoyo para avanzar en su transformación digital. El 43,2 por ciento solicita capacitación y entrenamientos, el 35,4 por ciento busca orientación práctica para iniciar proyectos y el 30,9 por ciento pide mayor difusión de casos reales de uso.
La seguridad de la información emerge como la principal preocupación: el 55,8 por ciento de las empresas la identifica como su mayor desafío, seguida por los riesgos de desinformación y la dependencia tecnológica.
"La inteligencia artificial está transformando profundamente la vida de las personas, de los Estados y de las empresas, exigiendo una rápida adaptación de toda la sociedad. Cambios que antes llevaban una década para consolidarse ahora ocurren en cuestión de meses", afirmó el presidente de la FIESP, Paulo Skaf, al abrir el evento.
Por su parte, el superintendente de Competitividad y Tecnología de la entidad, Renato Corona, destacó la heterogeneidad del tejido empresarial brasileño, con distintos niveles de madurez en la adopción de IA. Incluso entre las pequeñas empresas, señaló, existe un 6 por ciento considerado de vanguardia.
Corona explicó que la entidad impulsa una agenda para acelerar la adopción de IA en la industria basada en la formación de liderazgos y equipos, el fortalecimiento de la gestión de datos, la implementación de proyectos de rápida escala, la articulación con centros tecnológicos, el desarrollo de mecanismos de financiamiento y la creación de una central de información para el sector.
Como parte de esta estrategia, la FIESP presentó casos concretos de empresas que ya obtienen resultados con el uso de IA.
Entre ellos, destacó el de la empresa de artefactos de ferretería Continental Parafusos, que integró 46 planillas y 5 millones de celdas de Excel procesadas diariamente, reduciendo de cuatro horas a 20 minutos su gestión de demanda.
Otro ejemplo es el de Vibracoustic, que aplicó IA en la planificación de materiales para la industria automotriz, logrando un aumento de 40 por ciento en la disponibilidad de equipos tras optimizar la configuración de sus máquinas.
Asimismo, la empresa Kinner Silicone/STC Silicones presentó un informe en el cual redujo de un día a pocos minutos la validación de fichas de seguridad de productos químicos mediante el uso de la tecnología.
El estudio clasifica además a las empresas en cuatro perfiles según su madurez tecnológica: la "Vanguardia" (17,5 por ciento), integrada por grandes compañías con uso avanzado; los "Pragmáticos" (36,5 por ciento), enfocados en resultados; los "Cautelosos" (29,5 por ciento), con adopción limitada, y los "Escépticos" (16,5 por ciento), en su mayoría pequeñas empresas que perciben la IA como un riesgo.
"El resultado muestra que la industria comienza a construir su propio modelo de adopción de IA, lo que puede permitir escalar el uso de la tecnología, especialmente en pequeñas y medianas empresas, que son el amortiguador de la economía, las últimas en despedir y las primeras en recontratar", afirmó Alexandre Nascimento, miembro del MIT Educational Council y mentor del programa de la FIESP durante su presentación.








