Por Cristóbal Chávez Bravo
SANTIAGO, 3 abr (Xinhua) -- La meta del crecimiento del PIB de entre 4,5 y 5 por ciento fijada por China para 2026 refleja una decisión madura, responsable y consistente con el actual nivel de desarrollo de su economía nacional, destacó el experto chileno Renzo Burotto.
En una entrevista con Xinhua, el magíster en Estudios Internacionales del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile comentó que esta meta "sin duda es también el testimonio de la búsqueda de un crecimiento más focalizado y centrado en una evaluación más realista de las condiciones de la economía doméstica e internacional".
"Independiente del tamaño y crecimiento de una economía, esta jamás podrá aislarse o renegar de las exportaciones y China, por supuesto, que no pretende hacerlo", profundizó el investigador del Núcleo Milenio sobre los Impactos de China en América Latina (ICLAC) de Chile.
Burotto agregó que la estrategia de circulación dual que impulsa el Gobierno chino es una fórmula para que "pueda estimular el consumo orientando su producción hacia los mercados domésticos, pero sin sacrificar con ello su participación activa y su posición como exportador e importador estratégico para una mayoría importante de países".
"Así, China ya se ha consolidado como un mercado indispensable, un socio estratégico, y un amigo para países latinoamericanos como Chile, y no debe sorprender que un actor de estas características, en el inusitadamente complejo escenario mundial de nuestra sociedad contemporánea, pretenda fortalecer las certezas para el comercio y la cooperación internacional, y con ello sus intereses nacionales, como haría cualquier Estado de gravitación similar", reflexionó.
El experto chileno agregó que esta orientación responde también a la búsqueda de una mayor participación de China en las cadenas globales de valor y de suministro, con el fin de garantizar una producción suficiente que impulse el consumo interno, y al mismo tiempo asegurar una oferta adecuada para los países que mantienen vínculos comerciales esenciales e imprescindibles con el gigante asiático.
Asimismo, Burotto aseveró que el impulso a industrias emergentes, como la inteligencia artificial en China, no solo ha generado una nueva forma de comprender la actual ola de innovación científica y tecnológica, sino también la manera en que la humanidad desarrolla y se adapta a tecnologías cuyos impactos aún no se comprenden plenamente.
"Esta industria emergente, en particular, ha dado lugar a la creación de importantes cantidades de empleos en las zonas rurales de China, reclutando entrenadores de grandes modelos de lenguaje impulsados por inteligencia artificial, de modo que dichos sistemas puedan desarrollar un esquema de comunicación efectiva supervisado por humanos que aseguren un correcto uso del lenguaje, mejoren su eficiencia, y demuestren que su trabajo consiste en un empleo clave para el desarrollo de esta industria emergente", dijo.
En este sentido, destacó que familias rurales que antes contaban con escasas oportunidades de desarrollo profesional en sectores tecnológicos desde sus provincias de origen, ahora "pueden ser un componente vital en el desarrollo de la inteligencia artificial".
Burotto también comentó que para impulsar e incentivar un consumo masivo, China ha sido pionera en el comercio electrónico y en la articulación de todo un ecosistema de pagos que, incluso para extranjeros, facilita de una manera muy conveniente las compras en línea de prácticamente todos los productos minoristas.
Asimismo, recalcó que las prioridades de política pública en China tienen su "mayor y principal" expresión en los planes quinquenales, al ser un documento de gran utilidad para analistas y observadores extranjeros, ya que sintetizan de forma clara la hoja de ruta para el desarrollo de China en los próximos cinco años, en todos sus niveles administrativos y productivos.









