LA PAZ, 1 abr (Xinhua) -- El Gobierno de Bolivia aprobó un decreto que abre el mercado eléctrico a la participación directa de agentes públicos, privados o mixtos en el intercambio internacional de energía, una atribución que hasta ahora estaba concentrada en manos estatales.
El Decreto Supremo 5598 difundido este miércoles constituye un giro en la redefinición de las reglas del sector energético en el país sudamericano.
El documento modifica el marco vigente desde 2015 y disminuye atribuciones a la estatal Empresa Nacional de Electricidad (ENDE) para gestionar operaciones de exportación e importación eléctrica.
A partir de ahora, cualquier agente del mercado podrá ser autorizado para realizar este tipo de transacciones con sistemas eléctricos de otros países, siempre que se garantice el abastecimiento interno.
La medida introduce una flexibilización significativa en un sector históricamente centralizado, al permitir que empresas distintas al operador estatal negocien contratos internacionales de electricidad.
De acuerdo con el decreto, las operaciones deberán respetar criterios de seguridad, continuidad y prioridad del suministro nacional para evitar impactos en el consumo interno.
El anterior Decreto Supremo 2399 definía a la ENDE como la única entidad facultada para representar al Estado boliviano en los intercambios eléctricos internacionales, bajo un esquema que requería además aprobación conforme a la Constitución.
El nuevo marco, en cambio, habilita un modelo más abierto, en línea con las tendencias regionales orientadas a la integración energética.
El marco normativo amplía también posibilidades del desarrollo de infraestructura, que podrá ser ejecutada por la ENDE de manera directa o mediante sus filiales, así como por otros agentes del mercado, incluidas asociaciones con terceros.
La nueva modalidad abre la puerta a inversiones compartidas, así como a la expansión de redes orientadas al comercio eléctrico transfronterizo.









