RÍO DE JANEIRO, 31 mar (Xinhua) -- La proporción de niños y adolescentes en situación de inseguridad alimentaria grave en Brasil se redujo cerca del 30 por ciento en un año, de acuerdo con datos divulgados este martes por el Ministerio de Desarrollo y Asistencia Social, Familia y Combate al Hambre (MDS).
Según cifras del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), el porcentaje de menores de 0 a 17 años en hogares con inseguridad alimentaria grave pasó del 4,8 por ciento en 2023 al 3,6 por ciento en 2024, el nivel más bajo desde el inicio de la serie histórica en 2004.
En términos absolutos, el número de niños y adolescentes en esta condición pasó de alrededor de 2,5 millones en 2023 a 1,8 millones en 2024.
Los datos fueron divulgados en el marco del Día Nacional de la Salud y Nutrición, celebrado este 31 de marzo, y reflejan avances en el monitoreo nutricional y en las políticas públicas orientadas a combatir el hambre infantil en el país.
El seguimiento nutricional en la primera infancia también mostró avances.
El número de niños menores de cinco años con peso y altura monitoreados en la Atención Primaria de Salud aumentó de 6,2 millones en 2022 a 7,9 millones en 2025, según datos preliminares.
En el mismo periodo, los indicadores de malnutrición registraron mejoras: la proporción de delgadez acentuada cayó del 2,8 al 1,8 por ciento, mientras que la obesidad infantil disminuyó del 6,4 al 5,7 por ciento.
Las autoridades atribuyeron estos resultados a la ampliación de políticas públicas de transferencia de ingresos, acceso a la alimentación y seguimiento sanitario, muchas de ellas enmarcadas en el plan Brasil Sin Hambre.
Entre las iniciativas destacadas figura el Beneficio Primera Infancia del programa Bolsa Familia, que desde marzo de 2023 garantiza 150 reales mensuales (unos 29 dólares) a familias con niños de hasta seis años (cerca de 9 millones). Además, existe un beneficio adicional de 50 reales mensuales (unos 9,5 dólares) para niños y adolescentes de 7 a 17 años, que alcanza a unos 15 millones de beneficiarios.
Estudios del MDS indican impactos positivos de estas políticas. Entre niños con baja estatura en 2019, el 77 por ciento alcanzó una estatura adecuada en 2023. En el mismo período, el 64 por ciento de los menores con bajo peso logró un peso adecuado, y el 57 por ciento de aquellos con sobrepeso u obesidad pasó a tener un peso adecuado para su edad.
La alimentación escolar también desempeña un papel relevante. En febrero de 2026, los recursos del Programa Nacional de Alimentación Escolar fueron reajustados con un aumento medio del 14 por ciento, que se suma a incrementos de entre el 28 por ciento y el 35 por ciento aplicados en 2023. El programa atiende en la actualidad a 38 millones de estudiantes de la red pública, incluidos 7,6 millones en educación infantil.
Los datos también evidencian el impacto de la asistencia escolar en la seguridad alimentaria. En 2024, el 8 por ciento de los niños y adolescentes de 5 a 17 años que asistían a la escuela estaban en situación de inseguridad alimentaria moderada o grave, frente al 16 por ciento entre quienes no asistían.
De acuerdo con el MDS, los resultados reflejan el efecto de políticas públicas integradas que combinan apoyo a los ingresos, acceso a alimentos y servicios de salud, contribuyendo a mejorar las condiciones de vida y el desarrollo infantil en el país.









