YUBA, 30 mar (Xinhua) -- La organización médica internacional Médicos Sin Fronteras (MSF) reportó hoy lunes que por lo menos 58 personas murieron en los recientes actos violentos en el estado de Junqali, en Sudán del Sur, donde cerca de 30.000 personas desplazadas siguen varadas sin acceso a alimentos, agua ni atención médica.
Gul Badshah, gerente de operaciones de MSF, dijo que los civiles desplazados huyeron de los recientes actos violentos en las localidades de Lankien y Pieri y ahora se refugian debajo de árboles cerca de zonas pantanosas en Nyatim, con medios de supervivencia muy limitados.
"La gente muere de lo que se cree es hambre, debido a que su único alimento son hojas de árboles hervidas. Los niños también mueren por diarrea acuosa aguda y al parecer de malaria", dijo Badshah en un comunicado.
El acceso humanitario a Nyatim ha sido bloqueado durante cerca de un mes, se ha impedido que organizaciones humanitarias entreguen la ayuda urgentemente necesaria a las personas que se encuentran atrapadas en la zona, comentó MSF.
La organización caritativa advirtió que la situación ha empeorado rápidamente, ya que muchos de los desplazados, en su mayoría mujeres, niños y adultos mayores, enfrentan escasez de agua limpia, refugio y medicinas.
También se reporta inseguridad en el área, como secuestros por parte de grupos armados y ataques a algunos civiles que buscan agua y comida.
MSF hizo un llamado a las autoridades para permitir urgentemente el acceso humanitario a Nyatim, también solicitó a la comunidad internacional intervenir, incluso a las agencias de la ONU, para ayudar a facilitar la asistencia para salvar vidas.
La organización advirtió que, sin intervención inmediata, la cifra de fallecidos podría incrementarse porque miles de personas permanecen varadas sin ayuda.










