TEHERÁN, 26 mar (Xinhua) -- Irán emitió un "ultimátum" a los propietarios de hoteles en Bahréin y Emiratos Árabes Unidos (EAU), a través del cual advierte que alojar a personal militar de Estados Unidos podría convertir sus propiedades en objetivos militares legítimos, informó el jueves la agencia de noticias semioficial Fars.
La advertencia abarca cualquier instalación que albergue personal militar extranjero y entra en vigor de inmediato si dicha actividad continúa.
Fars informó que las fuerzas de EE. UU. se han refugiado en hoteles de la región, tras los ataques iraníes con misiles y las operaciones conjuntas con grupos de milicianos aliados que tuvieron como objetivo la infraestructura militar estadounidense en todo Medio Oriente.
Además, indicó que el personal de EE. UU. ha establecido presencia en sitios civiles por toda la región, incluyendo una base logística cerca del antiguo aeropuerto de Beirut (Líbano) y operaciones de asesoría en el Palacio de la República, así como en los hoteles Four Seasons y Sheraton, en Damasco (Siria).
Trascendió que esta semana infantes de marina estadounidenses se trasladaron al Aeropuerto Internacional de Yibuti, vía Estambul y Sofía.
También este jueves, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, advirtió a los hoteles en los países árabes del Golfo sobre aceptar personal militar estadounidense, y acusó a los soldados de huir de sus bases y utilizar sitios civiles como refugio.
"Desde el principio de esta guerra, los soldados estadounidenses han huido de las bases militares en el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) para esconderse en hoteles y oficinas. Utilizan a los ciudadanos (de los países) del CCG como escudos humanos", escribió Araghchi en X.
El canciller comparó la situación a la de los hoteles en Estados Unidos, los cuales dijo que se niegan a hacer reservaciones para oficiales que puedan poner en riesgo a los clientes, e instó a los hoteles del Golfo a adoptar la misma práctica.
El pasado 28 de febrero, EE. UU. e Israel lanzaron ataques conjuntos contra Irán, en los cuales murieron el entonces líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, así como altos mandos militares y civiles.
La república islámica respondió con ataques de misiles y drones contra Israel y bases estadounidenses, además de endurecer el control del estrecho de Ormuz, bloqueando el paso de embarcaciones afiliadas a Israel y EE. UU.
