SANTIAGO, 24 mar (Xinhua) -- La cooperación científica entre China y Chile alcanzó un hito histórico con la reciente expedición a las aguas de la Fosa de Atacama, uno de los puntos más profundos y complejos del planeta, a 8.000 metros, afirmó el presidente de la Academia Chilena de Ciencias, el científico Sergio Lavandero.
"Esta iniciativa no solo ha generado descubrimientos científicos inéditos, sino que también se ha convertido en un ejemplo de colaboración internacional orientada a la innovación y el desarrollo", señaló a Xinhua el doctor en Bioquímica.
El 6 de marzo pasado, la comunidad científica china y chilena compartió los resultados de la travesía hadal frente a las costas chilenas, a bordo del buque de investigación chino "Tan Suo Yi Hao", cuyo sumergible tripulado "Fendouzhe" permitió lograr cuantiosos avances en el entendimiento de los océanos y el estudio del origen de la vida en la Tierra.
Lavandero, reconocido con el Premio Nacional de Ciencias Naturales en 2022, afirmó que esta exploración "representa un avance significativo en la ciencia global, dado que fue la primera exploración exhaustiva con un sumergible tripulado en esta zona".
En el Puerto de Valparaíso, en la región costera homónima, se presentaron los resultados de la primera misión con exploradores directos a la fosa, como el hallazgo de posibles nuevas especies submarinas y vestigios de fuertes terremotos.
"Se lograron avances científicos y tecnológicos de gran relevancia. Por primera vez en esta zona, fue posible observar directamente el fondo marino y recolectar muestras en un entorno extremo y poco explorado", dijo el docente de la Facultad de Ciencias Químicas y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
El investigador destacó que este esfuerzo combinó tecnología de punta desarrollada por China con el conocimiento científico de Chile sobre el océano profundo, lo que permitió llevar a cabo 36 inmersiones exitosas, captar 360 horas de registro audiovisual y recorrer 180 kilómetros de fondo marino.
La Primera Expedición Conjunta a la Fosa de Atacama (JCATE 2026), la más larga del mundo, ubicada en una zona de alta sismicidad y volcanismo, reunió por varias semanas en el mar a 83 científicos de 16 instituciones de cuatro países (China, Chile, Alemania y Dinamarca).
Entre los principales descubrimientos se encuentran posibles nuevas especies marinas, como peces caracol y organismos del fondo oceánico, además de comunidades que viven gracias a procesos químicos, y no a la luz solar, a profundidades récord en el hemisferio sur.
También se encontraron evidencias geológicas relacionadas con terremotos y tsunamis históricos, junto con sedimentos que registran hasta cinco millones de años de historia.
Lavandero valoró que la colaboración científica y tecnológica entre China y América Latina muestra un desarrollo creciente y prometedor, y abre oportunidades en áreas estratégicas como la salud, la biotecnología, la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria.
"La experiencia en la Fosa de Atacama demuestra cómo la ciencia puede fortalecer vínculos internacionales y generar beneficios compartidos (...) En conjunto, estos esfuerzos pueden contribuir significativamente al bienestar de las personas y al desarrollo de nuestras sociedades", concluyó el químico y farmacéutico de profesión.
La expedición fue organizada de forma conjunta por el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas de la Academia China de Ciencias y el Instituto Milenio de Oceanografía de la Universidad de Concepción, entre otros organismos.








