RÍO DE JANEIRO, 23 mar (Xinhua) -- El desarrollo de la energía nuclear es estratégico para que Brasil alcance autonomía energética y soberanía nacional, en un momento en que la estabilidad del suministro eléctrico global y la volatilidad geopolítica ponen presión sobre los mercados de petróleo y gas natural, destacaron hoy lunes especialistas y autoridades brasileñas.
La energía nuclear es clave para fortalecer la seguridad energética, desarrollar capacidades tecnológicas y consolidar la industria nacional en un sector de alta especialización, subrayaron expertos reunidos en la Nuclear Summit 2026 organizada por la Asociación Brasileña para el Desarrollo de Actividades Nucleares (Abdan) en la Casa Firjan de Río de Janeiro.
El profesor de relaciones internacionales Júlio César Rodriguez, de la Universidad Federal de Santa María, señaló que la energía nuclear permite una producción escalable y estable, y que dominar todo el ciclo del uranio coloca a Brasil en un nivel tecnológico y científico comparable con los principales actores globales.
Para Celso Cunha, presidente de Abdan, la energía nuclear ofrece ventajas significativas: es limpia, eficiente, ocupa poco espacio y proporciona suministro constante, independientemente de factores climáticos como el viento, el sol o la lluvia, y agregó que la independencia energética es fundamental para el crecimiento económico y destacó el potencial de exportación de combustible con valor agregado.
Mayara Mota, asesora de integridad y gestión de riesgos de ENBpar, vinculada al Ministerio de Minas y Energía, explicó que Brasil busca consolidar el ciclo completo del uranio. Actualmente, la conversión del mineral se realiza fuera del país, pero se proyecta infraestructura nacional para procesar el "yellowcake" (concentrado de uranio) en hexafluoruro de uranio, paso esencial para el enriquecimiento y transporte seguro del combustible nuclear.
La estatal Industrias Nucleares do Brasil (INB) opera la única mina de uranio en Caetité (estado de Bahía, noreste), mientras que el enriquecimiento se realiza en la planta de Resende, Río de Janeiro. Todo el ciclo de uranio es de dominio estatal y se desarrolla exclusivamente para fines pacíficos.
Brasil cuenta con dos centrales nucleares en operación, Angra 1 y Angra 2, con capacidad conjunta de 2 gigavatios, suficiente para abastecer a una ciudad como Belo Horizonte. La tercera unidad, Angra 3, permanece detenida, y su construcción dependerá de decisiones del Consejo Nacional de Política Energética.
Aunque es considerada limpia, la energía nuclear genera preocupación ambiental debido a que los residuos deben almacenarse de manera segura. La Comisión Nacional de Energía Nuclear trabaja en la definición de un depósito definitivo para estos materiales, garantizando que el desarrollo del sector cumpla con estándares de seguridad y sostenibilidad.










