HEFEI, 23 mar (Xinhua) -- Sentado en su restaurante especializado en carne vacuna en la ciudad de Wuhu, en la provincia oriental china de Anhui, el uruguayo Gabriel Martín está absorto en su trabajo mientras los filetes chisporrotean en la parrilla de la luminosa cocina abierta.
Acaba de regresar de un viaje de trabajo muy ajetreado y ya está planeando su próximo viaje para negociar nuevos acuerdos.
En febrero, Martín se unió a la delegación uruguaya durante su visita a China. "Esta delegación fue más numerosa que las anteriores", afirmó.
En la delegación participaron no solo empresas de procesamiento de carne vacuna, sino también productores de queso, empresas de software e incluso representantes de la Asociación Uruguaya de Fútbol.
Esto demuestra que la cooperación entre ambos países se está ampliando a una gama más amplia de sectores, de acuerdo con el empresario.
Impulsado por su admiración por la China próspera, hermosa y ordenada que se mostró durante los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, Martín llegó a Shanghai en 2012, a los 28 años, para estudiar. Al darse cuenta de que su país natal produce carne vacuna de alta calidad y de que China ofrece un amplio mercado de consumo con un enorme potencial, se fue adentrando poco a poco en el comercio de la carne vacuna.
En la última década, su negocio ha experimentado un crecimiento constante. En la actualidad, dirige un restaurante en Wuhu, la ciudad natal de su esposa, ubicada sobre el río Yangtse, y opera una empresa de importación de carne vacuna en Zhengzhou, en la provincia vecina de Henan, junto con sus socios.
Según Martín, las relaciones entre China y Uruguay son cada vez más sólidas y pragmáticas. China sigue siendo el principal socio comercial de Uruguay desde hace muchos años. En febrero de este año, ambos países firmaron más de diez acuerdos de cooperación en materia de inversión, comercio y otros ámbitos.
Un aspecto que ha impresionado especialmente a Martín es que China ha autorizado ahora la importación de bezoar procedente de Uruguay. Se trata de un ingrediente valioso en la medicina tradicional china y, además, generará más ingresos a los ganaderos uruguayos, explicó.
Como persona que lleva mucho tiempo dedicada al comercio de carne vacuna, Martín también ha percibido cambios en el mercado de consumo chino. En su opinión, los consumidores chinos prestan cada vez más atención a los alimentos de alta calidad. Tiene previsto aumentar considerablemente sus importaciones de carne vacuna hasta unos 20 contenedores al mes, o tal vez aún más.
En su tiempo libre, a Martín le gusta mantenerse al tanto de las novedades en China. Prestó especial atención al informe sobre la labor del Gobierno de este año, en el que se destaca la búsqueda continua de una cooperación mutuamente beneficiosa, la expansión constante de la apertura a nivel institucional y el fomento de flujos económicos internacionales más amplios.
A su juicio, estas políticas reflejan el compromiso constante de China con la apertura, lo cual coincide plenamente con su propia experiencia de vivir y trabajar aquí desde hace más de una década.
Con el desarrollo del Puerto de Libre Comercio de Hainan y la creciente eficiencia en la circulación de mercancías, personas y capital, Martín ha iniciado conversaciones con socios de Hainan para ampliar aún más las operaciones internacionales de su empresa. Además, quiere viajar próximamente a Uruguay y Brasil para cerrar acuerdos comerciales con sus socios sudamericanos para este año.
Con el paso de los años, a los extranjeros les resulta cada vez más fácil hacer negocios en China, consideró Martín, quien a menudo les dice a sus amigos extranjeros que China se está volviendo más abierta y que sus políticas son ahora más accesibles y favorables para los negocios.
Más allá del comercio, la brecha cultural entre ambos países también se está reduciendo. Recientemente, "Convertirse en chino" ha sido una expresión de moda en las redes sociales de todo el mundo. A Martín le sorprendió descubrir que su madre, en Uruguay, incluso ha empezado a ir al cine a ver películas chinas.
De acuerdo con el empresario uruguayo, hace décadas, era muy raro ver películas chinas en los cines de su país. Pero ahora se proyectan cada vez más películas chinas y su madre vio hace poco la saga de películas chinas de kung-fu "Ip Man" y le encantó.
Aunque Uruguay y China están muy alejados geográficamente, Martín cree que ambos países se están acercando cada vez más. Uruguay fue el primer país del Mercado Común del Sur (Mercosur) en firmar el memorando de entendimiento con China sobre cooperación en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta. "La Iniciativa de la Franja y la Ruta ayuda a acortar la distancia geográfica y acerca a las personas", comentó el empresario.
Martín, quien viajó desde las praderas uruguayas hasta las orillas del río Yangtse, suele decir que China se ha convertido en su segundo hogar. Siempre ha creído que el mercado chino seguirá creciendo y que la colaboración entre ambas partes será cada vez mayor. ■
