BRUSELAS, 19 mar (Xinhua) -- Los líderes de la Unión Europea (UE) prometieron este jueves mantenerse vigilantes ante cualquier efecto derivado de los conflictos en Oriente Medio que pudiera desencadenar presión migratoria sobre el bloque, teniendo en cuenta que estos conflictos representan riesgos crecientes para Europa.
Aunque el conflicto "no se ha traducido en flujos migratorios inmediatos hacia la UE", los líderes reunidos en una reunión del Consejo Europeo subrayaron "la importancia de mantener un alto nivel de vigilancia y asegurar el grado necesario de preparación", de acuerdo con las conclusiones adoptadas tras la cumbre.
El bloque señaló que, con base en los aprendizajes de las lecciones de la crisis migratoria de 2015, estaba listo para "movilizar sus herramientas diplomáticas, legales, operativas y financieras" con el fin de prevenir movimientos migratorios hacia la UE y preservar la seguridad en Europa. "La seguridad y el control de las fronteras exteriores de la UE seguirán fortaleciéndose", indicaron las conclusiones.
Los líderes también instaron a la desescalada y a la máxima moderación en el conflicto de Oriente Medio, hicieron un llamamiento a todas las partes para que respeten el derecho internacional y respaldaron una moratoria de los ataques contra instalaciones energéticas y de agua.
Además, subrayaron que se deberían desplegar activos adicionales para fortalecer sus dos operaciones de seguridad marítima existentes: las operaciones Aspides y Atalanta, al tiempo que buscaban reforzar la postura marítima de la UE.
Tanto Aspides como Atalanta son operaciones militares de la UE destinadas a salvaguardar la seguridad marítima, con un área de operaciones combinada que cubre el mar Rojo, el océano Índico y la región del Golfo.
La crisis migratoria de 2015, que siguió a la guerra en Siria y a la inestabilidad en Afganistán e Irak, provocó la entrada en Europa de más de un millón de refugiados y migrantes, lo que desbordó los sistemas fronterizos y de asilo, desencadenó situaciones de emergencia y profundizó las divisiones políticas dentro de la UE.
Durante la reunión del Consejo Europeo del jueves, el secretario general de la ONU, António Guterres, instó a Estados Unidos e Israel a poner fin a la guerra con Irán y abogó por que la diplomacia sustituya a la acción militar.
