
SAO PAULO, 13 mar (Xinhua) -- El conflicto bélico de Estados Unidos e Israel contra Irán volvió a poner en evidencia la elevada dependencia de Brasil en cuanto a fertilizantes importados y los riesgos que representan las tensiones geopolíticas para el suministro de insumos clave en agronegocios del país sudamericano, advirtió hoy viernes el sector industrial.
"El conflicto deja en evidencia la fragilidad del mercado brasileño de fertilizantes", afirmó el director ejecutivo del patronal Sindicato Nacional de las Industrias de Materias Primas para Fertilizantes (Sinprifert), Bernardo Silva.
Brasil es uno de los mayores productores y exportadores de alimentos del mundo, pero importa más del 80 por ciento de los fertilizantes que utiliza en su agricultura, dependencia que es aún mayor en el caso de la urea, un fertilizante nitrogenado fundamental para cultivos como soya, maíz y caña de azúcar, cuyo abastecimiento proviene casi en su totalidad del exterior.
Según la entidad patronal Sinprifert, la situación tiene mayor relevancia por el conflicto, debido a que una parte relevante de los cargamentos de urea que llegan a Brasil transita por el estrecho de Ormuz, al tratarse de una ruta estratégica del comercio energético y petroquímico mundial ubicada en Medio Oriente.
Esta condición aumenta la exposición del país sudamericano a eventuales interrupciones logísticas derivadas de conflictos.
Para Silva, la coyuntura internacional refuerza la necesidad de acelerar políticas públicas destinadas a fortalecer la producción nacional de fertilizantes, a través de la aceleración del Plan Nacional de Fertilizantes.
El directivo agregó que los fertilizantes se han convertido en un recurso estratégico, en medio de un escenario global marcado por disputas geopolíticas, a pesar de ser materias primas globales y estar concentrados en reservas minerales.
Brasil posee recursos naturales que podrían permitir ampliar la producción doméstica de insumos agrícolas y reducir la dependencia externa.
