NANCHANG, 13 mar (Xinhua) -- Jaume Ribalta, un artista español que elabora sus obras en porcelana, se estableció en Jingdezhen, conocida como la "capital de la porcelana" de China, hace cuatro años.
Su estudio está lleno de elementos chinos, que incluyen muebles antiguos, un retrato de Confucio y pinturas tradicionales de paisajes realizadas con tinta. Cada detalle refleja su profunda admiración por la cultura china.
En cuanto a sus creaciones, Ribalta ha fusionado magistralmente una herencia española con el arte chino, inspirándose en los diseños cerámicos en blanco y negro de su ciudad natal, Barcelona. Emplea las técnicas tradicionales aplicadas en la porcelana azul y blanca para crear obras distintivas que combinan a la perfección los estilos artísticos orientales y occidentales.
Para el artista, la ciudad de Jingdezhen en sí misma es un vasto patrimonio cultural, donde se cuenta con un entorno creativo abierto, inclusivo y poco convencional que en cada rincón proporciona un terreno fértil para el trabajo porcelánico.
La historia de la cerámica en Jingdezhen abarca más de 2.000 años, y su papel como lugar donde se encontraba un horno oficial y real permitió elevar las técnicas de fabricación de porcelana que allí se practicaban al nivel más alto de la historia. Hoy en día, la ciudad mantiene su atractivo global. La afluencia de artesanos de todo el mundo la ha convertido en un crisol de ideas y culturas.
"Lo que espero lograr a través de mi trabajo es construir un puente que reúna las culturas china y española", afirma Ribalta.
