GUANGZHOU, 7 mar (Xinhua) -- China no detiene sus esfuerzos para cumplir con los compromisos de alcanzar el pico de emisiones de dióxido de carbono antes de 2030 y lograr la neutralidad de carbono antes de 2060, anunciados en la 75ª Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en 2020.
Entre las acciones adoptadas por el país en este campo recientemente se incluye la innovación tecnológica que permite combinar la energía eólica y la acuicultura. El proyecto piloto está enclavado en el parque eólico marino de Yangjiang, en la provincia meridional china de Guangdong.
En las aguas sobre las que se erigen los aerogeneradores, el parque logra producir desde hace meses diversas especies de valor comercial, como el pez dorado y el mero, criados en jaulas de cultivo marino.
Ren Zhongjin, subdirector del Departamento de Ingeniería Marina de Mingyang Smart Energy Group Co., Ltd., explicó que el proyecto "Mingyu No. 1" integra la energía eólica en el mar con las granjas marinas, combinando la generación eléctrica y la piscicultura submarina y posibilitando un suministro directo de energía verde para la acuicultura.
En China, modelos de desarrollo marino tridimensionales como "Mingyu No. 1", que integran generación eólica, producción acuícola, innovación científica y monitoreo ecológico, se están convirtiendo gradualmente en nuevos ejemplos replicables y generalizables para el desarrollo verde y bajo en carbono de la economía marina.
La fórmula innovadora de la integración entre generación eólica y piscicultura marina es solo una pequeña parte de la ambiciosa agenda del desarrollo ecológico y bajo en carbono de China.
En los últimos años, el país ha acelerado la promoción del desarrollo verde y bajo en carbono, mostrando una determinación aún más firme en la consecución de los objetivos de pico de carbono y neutralidad del carbono.
Según el informe sobre la labor del Gobierno presentado el jueves ante la Asamblea Popular Nacional (APN), el máximo órgano legislativo del país, China ha acelerado la transformación verde y baja en carbono de las industrias prioritarias. Los proyectos del primer lote de bases de nuevas energías en zonas desérticas, arenosas y áridas han sido básicamente finalizados y puestos en operación.
La capacidad instalada de almacenamiento de energía de nuevo tipo ha superado los 130 millones de kilovatios, y la proporción del consumo de energías no fósiles en el país ha alcanzado el 21,7 por ciento.
China ha anunciado su objetivo nacional de contribución para 2035 en materia de cambio climático, lo que pone de manifiesto su compromiso como gran país responsable.
En Zhongwei, en la región autónoma de la etnia hui de Ningxia, cerca del desierto de Tengger, una base fotovoltaica desértica con una capacidad de 3 millones de kilovatios, perteneciente a la Corporación de Inversión en Energía de China, combina generación eléctrica con paneles y cultivo, abriendo un nuevo camino en el que los beneficios económicos y ecológicos se refuerzan mutuamente.
En mayo del año pasado, el primer proyecto marino de captura, utilización y almacenamiento de dióxido de carbono (CCUS, siglas en inglés) de China entró en operación en la plataforma petrolífera marina Enping 15-1, en la cuenca de la desembocadura del río Perla.
Según la Corporación Nacional de Petróleo Submarino de China, el dióxido de carbono asociado a la explotación petrolífera es capturado, purificado y comprimido hasta un estado supercrítico, para luego ser inyectado con precisión en yacimientos subterráneos a través de un pozo, a una velocidad inicial de ocho toneladas por hora. Esto crea un nuevo modelo de reciclaje energético marino: "utilizar el carbono para extraer petróleo y fijar el carbono mediante el petróleo".
Una serie de datos confirman los logros significativos de China en el avance de las metas de descarbonización. Tomando como ejemplo la industria siderúrgica, la que más emisiones de carbono produce entre las industrias manufactureras, China ha impulsado vigorosamente en los últimos años la modernización para lograr emisiones ultrabajas en este sector. Para finales de 2025, más del 80 por ciento de la capacidad de producción de acero bruto en China había alcanzado emisiones ultrabajas, elevando considerablemente el nivel ecológico de la industria.
Los últimos datos del Buró Nacional de Estadísticas de China muestran el país logró resultados destacados en ahorro de energía y reducción de carbono en 2025. Según cálculos preliminares, el consumo de energía por 10.000 yuanes de PIB, descontando el consumo de energía para materias primas y el de las energías no fósiles, disminuyó un 5,1 por ciento respecto al año anterior; y las emisiones de dióxido de carbono por 10.000 yuanes de PIB cayeron un 5,0 por ciento.
"China continúa impulsando la actualización industrial, la optimización de la estructura energética y la transición verde y baja en carbono. Esto no solo es un compromiso solemne para hacer frente al cambio climático global, sino también una necesidad intrínseca basada en las condiciones nacionales y orientada al desarrollo a largo plazo, así como un requisito inevitable y parte integral del desarrollo de alta calidad", afirmó Zhang Xiuyu, director del Instituto de Civilización Ecológica y Desarrollo Verde del Instituto de Investigación Científica Ambiental de Guangdong.
Mirando al desarrollo de los próximos cinco años, el borrador del esquema del XV Plan Quinquenal (2026-2030) de China, que fue presentado a la APN el jueves para su revisión, establece cinco indicadores en materia de desarrollo verde y bajo en carbono, centrados en la reducción de carbono y contaminación y la protección ecológica. Entre ellos, de acuerdo con las metas determinadas de contribución nacional, se propone una reducción acumulada del 17 por ciento en las emisiones de dióxido de carbono por unidad de PIB, al tiempo que se continuará impulsando la transición verde y baja en carbono en sectores clave.
Qiu Jihua, diputado de la APN y director del Instituto de Investigación de Chaozhou Three-Circle (Group) Co., Ltd., declaró que la entidad está probando y promoviendo la nueva tecnología de generación eléctrica mediante pilas de combustible de óxido sólido, que mejora la eficiencia energética y reduce las emisiones contaminantes. Con acciones concretas, la empresa impulsa la transición verde del sector y contribuye al logro de las metas de descarbonización.










