GUANGZHOU, 6 mar (Xinhua) -- La isla de Sanmen, en la jurisdicción de la provincia sureña china de Guangdong, experimentó una transformación energética en vísperas de la Fiesta de la Primavera de este año, con la puesta en marcha en plenitud de una microrred insular de generación complementaria multienergética 100 por ciento renovable.
Gracias a la microrred, el remoto islote, de apenas 5 kilómetros cuadrados y situado a 17 millas náuticas del continente, ha abandonado por completo la generación de energía a base de diésel y ahora depende de la energía eólica y solar.
En el presente, los tejados de las viviendas de los más de 800 habitantes de la isla están cubiertos con paneles solares cuidadosamente dispuestos y las turbinas eólicas giran sin cesar. La producción promedio diaria de 7.400 kilovatios hora de electricidad ecológica no solo satisface de forma fiable el consumo cotidiano de la isla, que es de 4.900 kilovatios hora, sino que también proporciona una amplia capacidad para ampliar sus alojamientos rurales y desarrollar industrias locales distintivas.
La transformación energética de la pequeña isla resume el desarrollo a gran escala de las energías renovables en China.
En 2025, la nueva capacidad instalada de energía solar y eólica de China superó los 430 millones de kilovatios, lo que supone un aumento interanual del 22 por ciento y establece un nuevo récord histórico. Asimismo, la generación de energía eólica y solar superó a la de energía térmica por primera vez en la historia. Además, la proporción de energía ecológica en el consumo eléctrico del país siguió aumentando, y las energías renovables representaron casi el 40 por ciento de la generación total de energía.
China acelerará la transición ecológica integral y reducirá las emisiones de dióxido de carbono por unidad de PIB en un total del 17 por ciento en el período 2026-2030, según el informe sobre la labor del Gobierno presentado el jueves a la Asamblea Popular Nacional, el máximo órgano legislativo del país, para su deliberación.
Desde islas remotas hasta ciudades bulliciosas, desde la zona occidental del desierto de Gobi hasta la costa sureste del país, China está tejiendo una red nacional de energía ecológica que cubre todo su territorio y lo vincula con los mercados internacionales, basándose en fuentes de energía renovables y tecnología de ultra alta tensión.
Anteriormente, la distribución inversa de los recursos energéticos y los centros de consumo supuso un obstáculo para el desarrollo del país. Mientras que el oeste y el norte cuentan con abundante energía eólica y solar, el este y el sur albergan densas poblaciones y conglomerados industriales, lo que creaba un desequilibrio entre la oferta y la demanda de energía que limitaba el progreso.
Los avances en la tecnología de ultra alta tensión permiten ahora que la "electricidad verde" del oeste recorra grandes distancias y llegue directamente a los centros de consumo del este.
Una tras otra, las líneas eléctricas de ultra alta tensión se están convirtiendo en "autopistas" de la energía ecológica. En los últimos cinco años, las líneas de corriente continua de ultra alta tensión de China se han ampliado de 28.000 kilómetros a más de 40.000 kilómetros, mientras que las líneas de corriente alterna de ultra alta tensión han pasado de 14.000 kilómetros a más de 20.000 kilómetros. Esto no solo representa una expansión física, sino también una mejora revolucionaria en la capacidad del país para distribuir los recursos energéticos.
El proyecto de corriente continua entre la región autónoma de Xizang y la Gran Área de la Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao constituye una iniciativa emblemática dentro de esta trayectoria de desarrollo.
El proyecto de energía limpia del sudeste de Xizang, iniciado en septiembre de 2025, entrará en pleno funcionamiento en 2029, enviando cada año más de 43.000 millones de kilovatios hora de electricidad ecológica a la Gran Área de la Bahía, reemplazando 12 millones de toneladas de carbón y reduciendo 33 millones de toneladas de emisiones de dióxido de carbono.
Por su parte, la central eléctrica virtual de Guangzhou, la capital de la provincia de Guangdong, utiliza algoritmos inteligentes para gestionar recursos energéticos dispersos, mejorando la estabilidad de la red y el suministro urbano. Con innovación tecnológica, China integra la generación, transmisión, distribución y consumo, contando con el mayor sistema de energías renovables y red de ultra alta tensión del mundo.
China no solo está abordando sus propios retos energéticos con tecnologías ecológicas, sino que también está llevando sus tecnologías y estándares fundamentales al resto del mundo. En Perú, Brasil, Arabia Saudita y otros lugares se están estableciendo proyectos de redes eléctricas que aportan la experiencia y la tecnología de China a la interconexión mundial en el campo energético.
Al caer la noche, las luces se encienden gradualmente en Ancón, un distrito septentrional de Lima, la capital peruana. Las calles y callejones que antes se sumían en la oscuridad y el silencio al caer la tarde ahora bullen de gente y actividad. En 2024, China Southern Power Grid International adquirió una participación mayoritaria en la empresa Pluz Energía Perú, asegurando el suministro eléctrico para una extensión de más de 1.600 kilómetros cuadrados en el norte de Lima y sus alrededores.
Sofía, una residente local, recordó que antes, cuando salía por la noche tenía que llevar linternas, y en casa la iluminación dependía de velas o pequeñas lámparas de queroseno. Pero ahora que los edificios residenciales se han conectado a la red eléctrica, su casa no solo tiene luz, sino también una nevera, y su esposo ha montado un pequeño puesto de ventas en la vecindad.
Además de Perú, la compañía china también ha logrado avances en múltiples proyectos clave en Chile y Uzbekistán durante el último lustro, para establecer una presencia internacional en sus operaciones principales de transmisión y distribución, así como en los sectores de nueva energía.
El proyecto integrado de red y fuente de energía en Uzbekistán suministra anualmente unos 3.000 millones de kilovatios hora de electricidad limpia, reduciendo las emisiones de dióxido de carbono en 1,6 millones de toneladas.
Desde la construcción de proyectos energéticos hasta la exportación de normas técnicas, China Southern Power Grid International ha impulsado un desarrollo trascendental en sus negocios en el extranjero, pasando de la distribución de generación de energía limpia a la mejora de toda la cadena de transmisión y distribución eléctrica. Ha formado una nueva estructura de desarrollo internacional con colaboración multirregional y apoyo de toda la cadena industrial, explorando una nueva vía para que los equipos, la tecnología y las normas chinas salgan al extranjero.
Desde microrredes insulares en China hasta iluminación en comunidades extranjeras, China está ofreciendo soluciones ecológicas para la transición energética mundial. En los próximos años, el país seguirá perfeccionando su nuevo sistema energético, aprovechando la innovación ecológica para aportar sus soluciones energéticas únicas a la lucha mundial contra el cambio climático y a la búsqueda del desarrollo sostenible.











