QUITO, 2 mar (Xinhua) -- Gremios empresariales de Ecuador y Colombia solicitaron hoy lunes, de manera conjunta, la suspensión temporal de los aranceles recíprocos impuestos por ambos gobiernos y la activación de un diálogo al más alto nivel para frenar la escalada de la guerra comercial.
El pedido fue formulado por representantes de distintos gremios durante una rueda de prensa conjunta en Quito, en medio de la preocupación por los efectos de los aranceles sobre empleo, cadenas productivas, comercio formal e integración regional.
Desde el 1 de febrero, Ecuador aplicó una "tasa de seguridad" del 30 por ciento a las importaciones provenientes de Colombia, que se elevó al 50 por ciento a partir del 1 de marzo, tras alegar falta de reciprocidad colombiana en la lucha contra el narcotráfico en la frontera común de 586 kilómetros.
En represalia, Colombia impuso un arancel del 30 por ciento a 73 productos ecuatorianos desde el 24 de febrero y prohibió el ingreso terrestre de 30 productos alimenticios, incluido el arroz, lo que afectó a las exportaciones en la ciudad fronteriza de Tulcán.
El presidente del Comité Empresarial Ecuatoriano, Juan Carlos Navarro, advirtió que la actual coyuntura arancelaria ya afecta flujos comerciales, cadenas productivas, empleo y precios, aunque algunas cifras reflejan operaciones adelantadas antes de las restricciones.
Agregó que las cifras actuales no necesariamente reflejan el impacto estructural que podría registrarse en los próximos meses.
Señaló que las medidas arancelarias del 30 y del 50 por ciento ya están generando señales de distorsión en el comercio bilateral, y cuando el intercambio se distorsiona, los impactos no se quedan en las estadísticas, sino que "se trasladan a precios, inversiones y acuerdos de trabajo".
Navarro indicó que los sectores empresariales de Ecuador y Colombia, a través de sus principales gremios, enviaron un mensaje conjunto en el que coinciden en que el diálogo es la única vía eficaz para evitar una escalada que perjudica a ciudadanos y sectores productivos.
"No se trata de quién tiene la razón, sino de proteger la seguridad, la estabilidad económica, el empleo y la integración regional", apuntó.
Por su parte, Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, calificó la situación como inesperada y preocupante, destacando la integración económica y la complementariedad entre Colombia y Ecuador.
Señaló que numerosas empresas colombianas y ecuatorianas dependen mutuamente de ambos mercados, y que algunas compañías colombianas destinan más del 70 por ciento de su producción a Ecuador.
Indicó que el sector empresarial actúa de forma técnica, subrayando que el comercio bilateral alcanza los 3.000 millones de dólares y que unas 2.500 empresas colombianas tienen inversiones orientadas al mercado ecuatoriano.












