CARACAS, 24 feb (Xinhua) -- El canciller de Venezuela, Yván Gil, denunció este martes ante la Conferencia de Desarme de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que su país ha enfrentado, durante más de dos décadas, agresiones por parte de potencias hegemónicas con el objetivo de desestabilizar su orden constitucional y vulnerar la voluntad soberana del pueblo venezolano.
Durante su intervención en el contexto del 61° período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos en Ginebra, Suiza, Gil afirmó que estas agresiones multidimensionales de "máxima presión" fueron diseñadas y ejecutadas por poderes occidentales con fines geopolíticos, y afectaron tanto a la estabilidad nacional como a la vida y economía de la población.
El jefe de la diplomacia venezolana acusó a los actores responsables de imponer sanciones que, según dijo, "buscaban afectar a los ciudadanos y la economía nacional" como parte de una estrategia integral de presión y desestabilización.
Gil también aludió al ataque militar estadounidense contra Venezuela ocurrido el pasado 3 de enero, que incluyó bombardeos en territorio nacional con un saldo de al menos 100 víctimas mortales y daños a infraestructuras civiles como el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), además del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores.
En ese contexto, reiteró la exigencia del Gobierno venezolano para el retorno "inmediato y seguro" del presidente Maduro y de la primera dama, demandado ante la asamblea como parte de los mecanismos de justicia internacional.
El canciller añadió que la existencia de arsenales nucleares y el incremento del gasto militar global representan una amenaza para la paz y la supervivencia humana, y exhortó a la comunidad internacional a comprometerse con la eliminación completa de las armas nucleares.
"Eliminar estos arsenales es indispensable para una paz duradera", sostuvo, y llamó a los Estados miembros de la ONU a reafirmar su voluntad política para cumplir los tratados de no proliferación y desarme.
Finalmente, afirmó que la paz sostenible solo se alcanzará si cesa el incremento de los gastos militares, liberando recursos que podrían destinarse al desarrollo sostenible y al bienestar de los pueblos.








