SAO PAULO, 2 feb (Xinhua) -- Investigadores brasileños desarrollaron durante una década de pruebas, un colorante no sintético a partir de un hongo de la Amazonia que puede incorporarse en cosméticos ecológicos y contribuir a reducir el impacto ambiental de la industria, al ofrecer una alternativa sostenible y sin riesgos para la salud frente a pigmentos artificiales, informó hoy la estatal Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP, siglas en portugués).
Los ensayos iniciales utilizaron un extracto rojo producido por el hongo "Talaromyces amestolkiae", descubierto en la selva amazónica de Brasil, cuyas tonalidades varían del amarillo al rojo intenso y presenta alto potencial industrial.
Según los científicos, los colorantes microbianos, aún poco explorados en el sector de cosméticos, pueden sustituir a los sintéticos, cuyo uso ha sido prohibido o restringido en varios países por su vinculación con alergias y otros problemas de salud, en un contexto de creciente demanda por productos ambientalmente responsables.
De acuerdo con los datos del estudio, cuyos autores fueron financiados por la FAPESP, el extracto logró reducir en más de 75 por ciento las sustancias que reaccionan con oxígeno, al entrar en contacto con la piel, lo que disminuyó compuestos que pueden causar daños celulares.
Más del 60 por ciento de las células permanecieron vivas en las pruebas, lo que indica que el producto no compromete la salud cutánea y sus resultados fueron publicados en la revista científica "ACS Omega".
La investigación fue desarrollada por la biotecnóloga, Juliana Barone Teixeira, bajo la orientación de Valéria de Carvalho Santos-Ebinuma, de la Facultad de Ciencias Farmacéuticas de la Universidad Estatal Paulista.
"Logramos demostrar que este colorante puede aplicarse en fórmulas cosméticas manteniendo la seguridad, la funcionalidad, la textura y el desempeño general, sin causar ningún impacto en la formulación ni en la experiencia de los posibles clientes", explicó Teixeira, primera autora del artículo.
Santos-Ebinuma señaló que el interés por el hongo surgió de manera inicial por su color y "a partir de ahí comenzamos una serie de estudios. Fueron más de 10 años hasta llegar a esta etapa de producción".
La investigadora agregó que estudios en el área de marketing muestran que la coloración es uno de los principales factores que influyen en la compra de productos, por lo que las sensaciones visuales pueden ser clave para atraer a los consumidores.
El comunicado indica que el hongo, incorporado a la colección de cultivos de la Universidad del Amazonas, ha despertado interés por su capacidad de generar pigmentos que van del amarillo, al naranja y al rojo.
Para reproducir en laboratorio el colorante rojo, los investigadores lograron condiciones de temperatura similares a las de Manaos, capital del estado de Amazonas (norte), donde el hongo se desarrolla de forma natural.
En la actualidad, cerca de 20 estudiantes de posgrado participan en distintas líneas de investigación que buscan ampliar las aplicaciones del colorante, incluso en textiles y alimentos como gelatinas, y uno de los objetivos principales es optimizar la escala de producción.










