QUITO, 1 feb (Xinhua) -- Desde este 1 de febrero entraron en vigor aranceles recíprocos del 30 por ciento entre Ecuador y Colombia, anunciados por ambos Gobiernos, en un contexto de tensión bilateral marcado por fricciones comerciales entre los dos países vecinos.
La medida impacta a diversos productos del intercambio bilateral y se suma a otras decisiones que alcanzan a los sectores energéticos y de transporte petrolero, las cuales han deteriorado la relación en las últimas semanas.
Se prevé que la medida afecte el comercio bilateral, que en la actualidad alcanza los 2.800 millones de dólares al año, con un déficit para Ecuador, dado que Colombia exporta cerca de 1.800 millones y Ecuador apenas 900 millones, según estadísticas oficiales.
La tensión comercial se desató el pasado 21 de enero, cuando el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, anunció la decisión de aplicar una tasa de seguridad del 30 por ciento a las importaciones de productos colombianos alegando una supuesta "falta de reciprocidad y acciones firmes" de Colombia en la lucha contra el narcotráfico en la frontera común.
Colombia emitió una nota de protesta y reaccionó con la suspensión de las exportaciones de energía eléctrica a Ecuador y la imposición del mismo arancel a un grupo de productos ecuatorianos.
El Gobierno de Noboa respondió con un incremento del valor del transporte del crudo colombiano por su Oleoducto de Crudos Pesados en un 900 por ciento, con lo que pasó de 3 a 30 dólares por barril.
Del otro lado, el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) oficializó el martes último la implementación de la tasa de seguridad del 30 por ciento a la importación de productos colombianos, al señalar que el objetivo "es fortalecer los mecanismos de control aduanero y la seguridad nacional".
La Senae indicó que la tasa se aplicará a las mercancías que provengan o sean originarias de Colombia y que ingresen al territorio ecuatoriano bajo los regímenes de importación, de excepción y otros esquemas aduaneros.
Quedan exentas del pago de la tasa las importaciones bajo regímenes de admisión temporal, tránsito, reembarque o transbordo; las petroleras y de generación energética, así como aquellos casos en los que no existe obligación de presentar declaración aduanal.
Los gremios exportadores y empresariales de ambos países han advertido que la escalada de tensiones comerciales perjudica a sus economías, siendo ambos socios en la región andina, y han llamado a los Gobiernos a entablar un diálogo urgente para resolver las diferencias.
Hasta el momento, solo se ha registrado un diálogo el pasado jueves entre las ministras de Relaciones Exteriores de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, y de Colombia, Rosa Villavicencio, durante el Foro Económico Internacional América Latina, celebrado en Panamá, sin que se hicieran públicos los resultados.










