LA PAZ, 20 ene (Xinhua) -- El Banco Central de Bolivia (BCB) alertó hoy martes sobre el riesgo técnico y financiero que representa la elevada concentración de las reservas internacionales netas (RIN) en oro para la estabilidad del país, debido a la volatilidad del precio del metal y a sus limitaciones de liquidez inmediata.
En conferencia de prensa, el presidente del BCB, David Espinoza, informó que el 85 por ciento de las reservas bolivianas se concentra en oro, un nivel que consideró "poco adecuado" para una administración moderna y prudente de activos internacionales.
Espinoza planteó la necesidad de modificar la Ley 1503, que regula la gestión del oro monetario, para permitir una mayor flexibilidad y diversificación.
El presidente del BCB presentó el primer informe oficial de la nueva administración sobre las operaciones con reservas auríferas, en cumplimiento de la normativa que obliga al ente emisor a rendir cuentas ante la Asamblea Legislativa y la población.
Las RIN cerraron 2025 en 3.713 millones de dólares, de los cuales 3.133 millones corresponden a oro, mientras que las reservas líquidas en divisas aumentaron de 70 millones de dólares al inicio de la gestión, a casi 580 millones de dólares, impulsadas por desembolsos de deuda externa y una menor demanda de dólares para la importación de combustibles.
De acuerdo con el titular del BCB, el incremento no respondió a un aumento del volumen, sino exclusivamente al alza del precio internacional del oro.
Del total de las reservas auríferas, 18,8 toneladas están depositadas e invertidas en bancos de primera línea en Estados Unidos, Alemania, Suiza y Canadá mediante operaciones financieras de corto plazo, mientras que 3,1 toneladas se encuentran de libre disponibilidad inmediata. El BCB aclaró que el oro no está almacenado en bóvedas propias, sino gestionado como activo financiero externo.
En 2025, el BCB adquirió 17,3 toneladas de oro en el mercado interno por un valor de 2.472 millones de dólares, principalmente entre septiembre y octubre. Sin embargo, 17,9 toneladas fueron refinadas y vendidas, generando 2.028 millones de dólares que se destinaron a la importación de combustibles, lo cual explica la ausencia de un incremento neto en el volumen de reservas.
Espinoza fue enfático al señalar que esta práctica no debe repetirse.
"Comprar, refinar y vender oro para cubrir importaciones no es una política sostenible de inversión de reservas", afirmó, al tiempo que alertó sobre los riesgos de depender del oro como fuente de financiamiento de corto plazo.
El presidente del BCB recordó que en 2014 el oro representaba apenas el 11 por ciento de las reservas internacionales, un rango que consideró saludable junto a niveles de entre 10 por ciento y 20 por ciento, muy por debajo del 97 por ciento registrado en diciembre pasado y del 85 por ciento actual.
Por ello, el ente emisor propondrá a la Asamblea Legislativa revisar la obligación legal de mantener intocables las reservas fijadas en 22 toneladas de oro, con el objetivo de diversificarlas, reducir riesgos y preservar el capital, en línea con los estándares internacionales.








