TEHERÁN, 19 ene (Xinhua) -- Un alto legislador iraní informó hoy lunes que más de 3.700 personas resultaron heridas durante los "disturbios" recientes en el país, de acuerdo con la agencia de noticias semioficial Mehr.
El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, hizo estas declaraciones en una conferencia de prensa en Teherán, y señaló que la cifra no es definitiva y que podría cambiar.
El legislador añadió que más de 2.221 vehículos y equipos pertenecientes a la Policía de Irán y a la fuerza voluntaria Basij del Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica sufrieron daños durante los disturbios, y agregó que más de 250 escuelas, 300 mezquitas y 90 seminarios también sufrieron daños.
Indicó que varios miembros de las fuerzas de seguridad y militares, así como civiles, murieron en los incidentes, pero no proporcionó la cifra de muertos.
Mientras tanto, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseveró hoy que los disturbios ocurridos en el país los días 8 y 9 de enero fueron una "guerra terrorista" destinada a lograr un objetivo similar al de la operación de explosión de localizadores electrónicos en Líbano. Se refirió a una operación israelí llevada a cabo en septiembre de 2024, en la que se detonaron miles de localizadores electrónicos cargados de explosivos y cientos de walkie-talkies en todo Líbano, dirigidos contra miembros de Hizbulá.
Desde finales de diciembre, se han producido protestas en varias ciudades iraníes por la fuerte depreciación del rial. El Gobierno iraní manifestó su voluntad de abordar los agravios económicos, pero también advirtió contra la violencia, el vandalismo y los disturbios.
Las protestas, que en un principio fueron pacíficas, se tornaron gradualmente violentas, lo que provocó víctimas y daños a la propiedad pública, mezquitas, edificios gubernamentales y bancos, en especial los días 8 y 9 de enero, situación que Teherán atribuyó a Estados Unidos e Israel.








