WASHINGTON, 5 ene (Xinhua) -- Legisladores estadounidenses de ambos partidos han expresado su oposición o escepticismo frente al ataque militar lanzado por la Administración del presidente Donald Trump contra Venezuela durante el fin de semana.
"La drástica operación militar del presidente Trump en suelo venezolano es totalmente incoherente con lo que su gabinete informó reiteradamente al Congreso y contradice la voluntad expresada por el pueblo estadounidense", afirmó en un comunicado la senadora demócrata Jeanne Shaheen, de New Hampshire, miembro de mayor rango del Comité de Relaciones Exteriores del Senado.
"La Administración engañó de manera sistemática al pueblo estadounidense y a sus representantes electos al ofrecer tres explicaciones diferentes y contradictorias sobre sus acciones", añadió Shaheen.
En una publicación en la red social X, el senador demócrata Andy Kim, de Nueva Jersey, señaló que "los secretarios Rubio y Hegseth miraron a cada senador a los ojos hace unas semanas y dijeron que esto no tenía que ver con un cambio de régimen. No les creí entonces y ahora vemos que mintieron descaradamente al Congreso".
"Trump rechazó el proceso de aprobación constitucionalmente requerido para un conflicto armado porque la Administración sabe que el pueblo estadounidense rechaza abrumadoramente el riesgo de arrastrar al país a otra guerra", sostuvo Kim.
"Pone en peligro a los estadounidenses en Venezuela y en la región, y envía una señal horrible y preocupante a otros líderes poderosos de todo el mundo de que atacar a un jefe de Estado es una política aceptable para el Gobierno de Estados Unidos", añadió Kim.
El congresista demócrata Jason Crow, de Colorado, miembro de los comités de Servicios Armados e Inteligencia de la Cámara de Representantes, escribió en X: "La Administración Trump mintió repetidamente al Congreso y al pueblo estadounidense sobre Venezuela. Una y otra vez, los funcionarios testificaron que esto no se trataba de un cambio de régimen".
"Donald Trump ya ha causado un daño incalculable a la reputación de Estados Unidos. Debemos evitar que esto derive en otro desastre de reconstrucción nacional de otro país", señaló Crow.
Por su parte, el senador demócrata Brian Schatz, de Hawái, miembro del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, señaló en un comunicado que "esta operación es ilegal según el derecho internacional e inconstitucional sin la aprobación previa del Congreso".
"Estados Unidos no debería dirigir otros países por ningún motivo. Ya deberíamos haber aprendido a no involucrarnos en guerras interminables y misiones de cambio de régimen que conllevan consecuencias catastróficas para los estadounidenses", dijo Schatz.
"Esta guerra es ilegal", afirmó el sábado el senador demócrata Rubén Gallego, de Arizona. "No hay ninguna razón para que estemos en guerra con Venezuela".
El lunes, Gallego agregó en otra publicación en X que Trump informó a ejecutivos petroleros sobre la operación en Venezuela antes de hacerlo al Congreso. "Si se preguntaban para quién es realmente esta guerra, él mismo lo dijo: para sus amigos multimillonarios del petróleo, no para el pueblo estadounidense", sostuvo.
En un comunicado, el senador demócrata Chris Coons, miembro de mayor rango del Subcomité de Defensa de Asignaciones del Senado, afirmó que "la Administración Trump no solo no buscó la aprobación del Congreso, sino que ni siquiera notificó a los miembros de ninguno de los partidos hasta después de que el ataque había concluido".
"Nuestra Constitución exige que la Administración solicite la aprobación del Congreso, en forma de una Autorización para el Uso de la Fuerza Militar, antes de adoptar cualquier otra acción que implique el despliegue de tropas estadounidenses o ataques militares contra Venezuela", agregó.
Legisladores republicanos también cuestionaron la medida. El congresista de Kentucky Thomas Massie criticó duramente la operación y escribió en X: "Despierten, MAGA. Venezuela no tiene que ver con drogas; tiene que ver con petróleo y cambio de régimen. Esto no es por lo que votamos".
En una extensa publicación en X, la congresista de Georgia Marjorie Taylor Greene afirmó: "El rechazo de los estadounidenses a la agresión militar interminable de su propio Gobierno y al apoyo a guerras en el extranjero está plenamente justificado, ya que son ellos quienes se ven obligados a pagar los costos, mientras ambos partidos, republicanos y demócratas, siguen financiando y manteniendo en funcionamiento la maquinaria militar de Washington".
"Esto es lo que muchos en el movimiento MAGA creyeron que habían votado para terminar. Qué equivocados estábamos", escribió Greene, antigua aliada destacada del movimiento MAGA que se ha distanciado públicamente de Trump en los últimos meses.
Por último, el líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, señaló en X que "la sesión informativa de la Administración Trump sobre Venezuela planteó muchas más preguntas de las que respondió".
"Cuando Estados Unidos se involucra en este tipo de cambios de régimen y la llamada construcción nacional de otro país, siempre termina perjudicando a Estados Unidos. Salí de la sesión con la sensación de que, una vez más, así sería", concluyó.









