LIMA, 5 ene (Xinhua) -- Peruanos de distintas edades continúan con sus recorridos por la tradicional Feria de los Deseos de Lidia Cortez en la ciudad de Lima para conseguir algún objeto, prenda o artículo que refleje de manera simbólica sus aspiraciones personales en 2026.
La Feria de los Deseos de Lidia Cortez es un espacio marcado por la fe, la esperanza y las tradiciones ancestrales en la capital de la nación sudamericana.
Como cada año, los peruanos visitan el lugar en la concha acústica del concurrido Campo de Marte, un amplio espacio donde pueden adquirir infinidad de objetos en miniatura que representan metas vinculadas al trabajo, la salud, los estudios, los viajes o el crecimiento personal, entre otros anhelos.
Con las puertas abiertas hasta el próximo 15 de enero, la edición número 27 de la feria se desarrolla en un ambiente que convoca a la proyección de nuevos propósitos.
Lidia Cortez, organizadora de la feria de manera ininterrumpida desde hace 27 años, indicó a Xinhua que la misma se ha consolidado como un punto de encuentro de los ciudadanos que cada año buscan materializar de forma simbólica sus proyectos.
Mencionó que se trata de una actividad con raíces en el pueblo Tiahuanaco, una de las culturas más antiguas de la región, que se mantiene vigente como expresión vinculada a la espiritualidad y el deseo de bienestar.
"Es una cultura ancestral que viene desde la cultura Tiahuanaco. Es una feria de fe y de esperanza que mucha gente espera", señaló la organizadora, al recordar que cada visitante encuentra en el sitio elementos acordes a sus propias expectativas.
Durante el recorrido, los visitantes encuentran objetos en miniatura que pueden representar proyectos como adquirir una vivienda o un vehículo, así como abrir un negocio, ascender en lo laboral o realizar viajes, además de otros asociados al cuidado de la salud y la estabilidad familiar.
Entre los elementos más representativos destaca el Ekeko, considerado el patrón de la feria, al que se le atribuye la capacidad de atraer abundancia, prosperidad o felicidad y ocupa un lugar central dentro de la tradición.
Se exhiben también figuras como el búho, asociado al estudio y al conocimiento, así como representaciones del cóndor, animal andino vinculado a la idea de elevación y la conexión con los "Apus" (espíritus de las montañas).
En el caso del cóndor, por lo general es elegido por quienes aspiran a crecer en el terreno profesional o liderar proyectos propios.
La Feria de los Deseos reúne a numerosos artesanos y miniaturistas que se preparan durante meses para participar de la actividad, mediante la presentación de piezas elaboradas a mano con técnicas tradicionales y una diversidad de expresiones culturales.
Según explicó la organizadora, el espacio permite que los artesanos expongan su trabajo ante el público y formen parte de una celebración colectiva que combina tradición, creatividad y simbolismo, en un ambiente que convoca a la participación ciudadana.













