WASHINGTON, 5 ene (Xinhua) -- La confusión reina en Estados Unidos tras el ataque a Venezuela y la captura del presidente del país sudamericano, con muchos estadounidenses preguntándose qué está ocurriendo.
El sábado, las fuerzas militares de Estados Unidos atacaron la nación petrolera sudamericana y capturaron al presidente venezolano, Nicolás Maduro, quien compareció por primera vez ante un tribunal en Nueva York y se declaró inocente el lunes por la mañana.
La especulación es generalizada en EE. UU. Algunos consideran la acción como un intento de apoderarse de las enormes reservas petroleras de Venezuela, mientras que otros creen que el presidente Donald Trump actúa por animadversión personal hacia Maduro.
Sin embargo, la mayoría simplemente está confundida.
De hecho, el sentimiento interno estadounidense se caracteriza por la falta de claridad en puntos clave, sobre todo en aquellos relacionados con los objetivos de EE. UU. y la justificación legal de la operación.
Mientras Trump afirmó que Estados Unidos "administrará" la nación sudamericana, los estadounidenses consideran que la Casa Blanca ha sido vaga y no ha definido claramente los objetivos de la operación.
Existe confusión sobre quién gobierna actualmente Venezuela. Si bien la vicepresidenta Delcy Rodríguez es la sucesora legal y asumió como presidenta encargada por orden del Tribunal Supremo de Justicia, Trump afirmó el sábado que Estados Unidos gobernará el país hasta que la situación se estabilice. No obstante, no existe una estrategia de salida clara.
También se cuestiona la base legal de la operación.
El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, criticó duramente la acción, y muchos legisladores sostuvieron que el ataque no contaba con la autorización del Congreso según la Ley de Poderes de Guerra.
Las encuestas reflejan un marcado contraste entre la operación y la opinión pública.
Según un sondeo de la cadena CBS publicado en noviembre, el 76 por ciento de los estadounidenses considera que la Administración no ha explicado claramente su posición sobre la acción militar en Venezuela.
Mark Beamer, de 42 años, consultor empresarial en las afueras de Washington D. C., dijo que no entiende lo que está pasando en Venezuela. "No estoy seguro de entender lo que está pasando", declaró a Xinhua.
Joe Chambers, de 55 años, guardia de seguridad jubilado de Filadelfia, declaró a Xinhua: "Realmente no lo sabemos. Simplemente nos parece extraño. Pero ya sabes, siempre nos metemos en lo que no nos importa".
Mientras, Marina Rollings, de 45 años y analista empresarial de las afueras de Washington D. C., declaró a Xinhua: "¿Puede Estados Unidos hacer eso? ¿Pueden simplemente capturar al presidente de otro país? Esto es muy confuso".
Incluso muchos seguidores de Trump están desconcertados, dado que él hizo campaña contra las llamadas "guerras eternas" de EE. UU., conflictos sin estrategia de salida, sin objetivos claros y sin relación evidente con la seguridad nacional estadounidense.
Beamer, el consultor empresarial, agregó que "esto es un desperdicio del dinero de los contribuyentes".
Los analistas también han expresado preocupación por la acción militar estadounidense.
Michael O'Hanlon, investigador senior de la Brookings Institution, dijo a Xinhua: "Trump está apostando en grande, pensando que puede evitar una situación muy complicada. Las probabilidades de éxito no parecen tan altas".
Clay Ramsay, investigador del Center for International and Security Studies de la Universidad de Maryland, declaró a Xinhua que Trump "cree que la industria petrolera de Venezuela era originalmente estadounidense y que él la está restaurando. Intenta presionar a las compañías petroleras de EE. UU. para que cambien sus planes de inversión, regresen masivamente a Venezuela y reconstruyan la infraestructura petrolera sin ayuda del Gobierno estadounidense".
Trump afirmó que espera vender los activos petroleros de Venezuela y que los fondos beneficiarán tanto a Estados Unidos como a Venezuela:
"Vamos a extraer una enorme cantidad de riqueza del subsuelo, y esa riqueza irá a la gente de Venezuela, a personas de fuera de Venezuela que antes estaban allí, y también a Estados Unidos como compensación por los daños que nos ha causado ese país", dijo Trump.
Los estadounidenses aún no han digerido estas declaraciones, ya que la acción militar ocurrió rápidamente y la población parece atónita por el momento.









