BEIJING, 14 oct (Xinhua) -- Las llanuras centrales de China y las selvas tropicales de Mesoamérica fueron cunas de grandes civilizaciones, que ahora tienen la posibilidad de dialogar a través del tiempo y el espacio.
"¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Hacia dónde vamos?" Tanto la civilización de las Llanuras Centrales de China como la maya han respondido a esta búsqueda común de la humanidad a través de exquisitos artefactos: las historias eternas grabadas en la cerámica de arcilla, las máscaras de jade que simbolizan la comunicación entre lo humano y lo divino, y las piedras de molino que atestiguan los orígenes de la agricultura.
Con formas diversas, los caracteres encontrados en huesos oraculares y caparazones de tortuga, de trazos abstractos, y los glifos mayas de minuciosos detalles, todos se alimentan de la inspiración que brinda la naturaleza, y eternizan la preciosa historia y la invaluable sabiduría humana.
Además, la resonancia entre la civilización de las Llanuras Centrales de China y la maya se expresa también en su arquitectura, que contienen patrimonios humanos de gran valor en la historia de la astronomía y la arquitectura mundial.
Desde la civilización de las Llanuras Centrales y la maya, hasta la Shu y la Inca, China y América Latina, con larga historia y espléndidas culturas, están llevando a cabo intercambios culturales y aprendizajes mutuos entre civilizaciones cada vez más frecuentes y profundos, escribiendo un capítulo de prosperidad compartida para la civilización humana.■
