Se estrena el documental sobre “mujeres de consuelo” de China

Actualizado 2017-08-14 17:10:37 | Spanish. xinhuanet. com

BEIJING, 14 ago (Xinhuanet) -- Hoy se estrena en China el documental “22”, una producción que refleja la vida de algunas de las víctimas de las conocidas como “mujeres de consuelo”, marcando así el día de su conmemoración mundial.

El director, Guo Ke, contó en una reciente entrevista cómo esta película de 90 minutos relata la tranquila vida de 22 “mujeres de consuelo”.

“No pretendo avivar conflictos ya conocidos, reabrir cicatrices o provocar más odio” Insistió.

“No es una película que pretenda vender dolor y lágrimas. Es suficiente con acercar la audiencia a estas mujeres, mostrárselas, contarle sus vidas” Añadió Guo.

Una idea original

En el año 2012, un artículo titulado “”Mujer consuelo” da a luz a un niño” cayó por casualidad en manos de Guo, dejándole profundamente impactado. El texto contaba la historia de Wei Shaolan y su hijo Luo Shanxue. En 1944, cuando Wei tenía 20 años, fue forzada por los japoneses a convertirse en “mujer consuelo”. Cuando tres meses más tarde logró escapar de aquel infierno, descubrió que estaba embarazada.

En vano, trató de suicidarse ingiriendo pastillas y finalmente dio a luz. Su hijo, Luo Shanxue, tiene hoy más de 70 años y vivió siempre con su madre. Luo ha permanecido soltero durante toda su vida; ninguna mujer ha querido casarse con alguien con su pasado.

(Foto: Guo Ke)

Tras grandes esfuerzos, Guo pudo contactar con Wei Shaolan gracias a la ayuda de Su Zhiliang, experto en el caso de las “mujeres de consuelo”. Guo entonces decidió contar la historia de algunas de las víctimas de la brutalidad de la guerra contra Japón.

Encontró 32 supervivientes en todo el país en aquel momento, pero una vez comenzó el rodaje en 2014, la cifra disminuyó a 22. De acuerdo con algunos informes públicos, durante la II Guerra Mundial, al menos 200.000 mujeres chinas fueron inhumanamente reducidas a “mujeres de consuelo” por parte de los agresores japoneses.

(Foto: Guo Ke)

Heridas abiertas

Poca gente conoce las miserias sufridas por estas mujeres a lo largo de sus vidas, resultando difícil de describir incluso para ellas mismas.

Estas mujeres, hoy en torno a los 90 años de edad, padecen enfermedades y son incapaces de trasladarse con facilidad. A diario se despiertan, comen y vuelven de nuevo a la cama. Cuando no son capaces de dormir, se reclinan sobre el “kang” (una cama de ladrillo con calefacción interna característica del norte de China), con la mirada perdida.

“Comprenderlas es la mejor ayuda que se puede ofrecer. Tienen su manera personal de sobrellevar el dolor”, dice Guo, “para sobrevivir, las ancianas evitan rememorar aquellos momentos de amargura”.

(Foto: Guo Ke)

“22” pretende recordar a la audiencia que, en casos de sufrimiento, no es el rencor la mejor respuesta, sino el recuerdo pacífico de la historia y el mantenimiento de la calma.

Guo todavía recuerda que, a pesar de haber soportado tanto dolor, Wei todavía decía “El mundo es tan bueno que no quiero morir…”. De las 22 personas afectadas presentes en el documental, sólo nueve viven a día de hoy.

(Foto: Guo Ke)

Tras el fallecimiento de alguna de ellas, Guo comenzó a incluir un recuadro negro en torno a su nombre al final de la película. Sin embargo, recientemente, se han ido yendo tan rápido que no ha tenido tiempo de añadir cada una de los marcos…

Dice que quizás, algún día, eliminará todos los recuadros para poder regresar al momento en el que las conoció por primera vez. “Sonreirán a la cámara como si nunca nos hubieron dejado”, dice Guo.

 

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Se estrena el documental sobre “mujeres de consuelo” de China

Spanish.xinhuanet.com 2017-08-14 17:10:37

BEIJING, 14 ago (Xinhuanet) -- Hoy se estrena en China el documental “22”, una producción que refleja la vida de algunas de las víctimas de las conocidas como “mujeres de consuelo”, marcando así el día de su conmemoración mundial.

El director, Guo Ke, contó en una reciente entrevista cómo esta película de 90 minutos relata la tranquila vida de 22 “mujeres de consuelo”.

“No pretendo avivar conflictos ya conocidos, reabrir cicatrices o provocar más odio” Insistió.

“No es una película que pretenda vender dolor y lágrimas. Es suficiente con acercar la audiencia a estas mujeres, mostrárselas, contarle sus vidas” Añadió Guo.

Una idea original

En el año 2012, un artículo titulado “”Mujer consuelo” da a luz a un niño” cayó por casualidad en manos de Guo, dejándole profundamente impactado. El texto contaba la historia de Wei Shaolan y su hijo Luo Shanxue. En 1944, cuando Wei tenía 20 años, fue forzada por los japoneses a convertirse en “mujer consuelo”. Cuando tres meses más tarde logró escapar de aquel infierno, descubrió que estaba embarazada.

En vano, trató de suicidarse ingiriendo pastillas y finalmente dio a luz. Su hijo, Luo Shanxue, tiene hoy más de 70 años y vivió siempre con su madre. Luo ha permanecido soltero durante toda su vida; ninguna mujer ha querido casarse con alguien con su pasado.

(Foto: Guo Ke)

Tras grandes esfuerzos, Guo pudo contactar con Wei Shaolan gracias a la ayuda de Su Zhiliang, experto en el caso de las “mujeres de consuelo”. Guo entonces decidió contar la historia de algunas de las víctimas de la brutalidad de la guerra contra Japón.

Encontró 32 supervivientes en todo el país en aquel momento, pero una vez comenzó el rodaje en 2014, la cifra disminuyó a 22. De acuerdo con algunos informes públicos, durante la II Guerra Mundial, al menos 200.000 mujeres chinas fueron inhumanamente reducidas a “mujeres de consuelo” por parte de los agresores japoneses.

(Foto: Guo Ke)

Heridas abiertas

Poca gente conoce las miserias sufridas por estas mujeres a lo largo de sus vidas, resultando difícil de describir incluso para ellas mismas.

Estas mujeres, hoy en torno a los 90 años de edad, padecen enfermedades y son incapaces de trasladarse con facilidad. A diario se despiertan, comen y vuelven de nuevo a la cama. Cuando no son capaces de dormir, se reclinan sobre el “kang” (una cama de ladrillo con calefacción interna característica del norte de China), con la mirada perdida.

“Comprenderlas es la mejor ayuda que se puede ofrecer. Tienen su manera personal de sobrellevar el dolor”, dice Guo, “para sobrevivir, las ancianas evitan rememorar aquellos momentos de amargura”.

(Foto: Guo Ke)

“22” pretende recordar a la audiencia que, en casos de sufrimiento, no es el rencor la mejor respuesta, sino el recuerdo pacífico de la historia y el mantenimiento de la calma.

Guo todavía recuerda que, a pesar de haber soportado tanto dolor, Wei todavía decía “El mundo es tan bueno que no quiero morir…”. De las 22 personas afectadas presentes en el documental, sólo nueve viven a día de hoy.

(Foto: Guo Ke)

Tras el fallecimiento de alguna de ellas, Guo comenzó a incluir un recuadro negro en torno a su nombre al final de la película. Sin embargo, recientemente, se han ido yendo tan rápido que no ha tenido tiempo de añadir cada una de los marcos…

Dice que quizás, algún día, eliminará todos los recuadros para poder regresar al momento en el que las conoció por primera vez. “Sonreirán a la cámara como si nunca nos hubieron dejado”, dice Guo.

 

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