David Huo: “Me gusta la salsa y me gusta Cuba”

Actualizado 2017-06-14 08:40:26 | Spanish. xinhuanet. com

Por ABEL ROSALES GINARTE

BEIJING, junio 14, 2017 (Xinhuanet) -- Este año la Asociación China de Danza creó un comité especializado para el baile de salsa presidido por David, Huo Yaofei, y su hermana Huo Fengqiao como vicepresidenta. En el año 2004 fundaron Casa de David, una escuela que además de enseñar a bailar ritmos latinos se ha encargado durante trece años de trasmitir la cultura de América Latina, especialmente la de Cuba. De hecho es la única escuela de su tipo en China reconocida por la Embajada de Cuba.

"La primera vez que fui a un bar de salsa en Beijing en 1999, había muchos latinos: colombianos, cubanos, venezolanos, mexicanos y yo quise aprender a bailar como un cubano", recuerda David quien ha visitado Cuba diez veces.

En China bailar salsa está relacionado con el deporte por el desempeño físico que exige este baile. Pero para David se convirtió en una obsesión: “Mucha gente considera que para los chinos es muy difícil bailar salsa. Pude lograr el éxito de hoy creo que por dos razones, el talento que heredé de mi padre y por el trabajo. Mi padre no es bailarín profesional, pero tiene su propia visión de la música y el baile. Si en aquel entonces la salsa hubiera aparecido en China, seguro que estaría loco por este baile".

En Casa de David no se limitan a enseñar los pasos básicos, también ayudan a sus alumnos a sentir y comprender la música. Esto es lo que distingue a su escuela. Sus vínculos con el Instituto Superior de Arte, la Universidad de las Artes en Cuba, le han permitido estudiar profundamente los ritmos de la mayor isla del Caribe. La salsa es cuestión de sentimiento. “Me gusta Cuba. Mucha gente dice que amo ese país más que los cubanos. Cada año viajo a cuba. Visité casi todas sus ciudades para ver como baila la gente, hacerme amigo de los locales. Son experiencias muy interesantes", explica David.

Las muchas virtudes de la aprender a bailar

En 2005 obtuvo el primer premio en un concurso internacional para bailadores de salsa que se realizó en La Habana, Cuba, donde participaron bailarines de más de 40 países. "El bailarín de salsa, como el doctor de la medicina tradicional china, entre más viejo más valioso. En ballet y otras danzas, los bailarines deben ser jóvenes. Después de los cuarenta, casi nadie baila en el escenario, porque ya no posee la figura física atractiva. En la salsa se puede bailar a cualquier edad, veinte años, treinta, cuarenta hasta ochenta. Por eso un anciano de 80 años baila mejor que un joven de veinte".

Es que bailar, permitir que el cuerpo disfrute de los movimientos tiene muchas virtudes que cambian el estado de ánimo de la gente. Para David, “al sonar la música ya siento placer. Además, es un buen ejercicio físico, un buen método para adelgazar, y a través del baile puedes hacer amigos. Te da muchos beneficios. Pero lo más importante, la salsa es un baile que produce alegría. Entre tantos estilos de salsa, como el de Nueva York, Puerto Rico, Colombia, Miami entre otros el que más me gusta es el de la cubana porque es más original. En Cuba la llaman casino y se baila entre muchas parejas se llama rueda de casino. Si bailas muy bien, puedes bailar al mismo tiempo con dos, incluso tres mujeres. Los cubanos no bailan la salsa, más bien juegan con la salsa. La salsa cubana es la raíz de todos los tipos de salsa".

En 2005 luego de regresar a China tras ganar el concurso de salsa en Cuba fue elegido como uno de los diez deportistas más destacados del país. La Administración Estatal de Deportes organizó en 2008 el primer Concurso Nacional de Salsa en el que participó como candidato y resultó campeón por lo que ha sido jurado en las siguientes versiones del concurso. También enseño salsa en un programa matutino del canal de los deportes de China en 2003. “Entre 2008 y 2009, enseñé también en la televisión”.

"Soy más abierto y más comunicativo con los demás después de bailar salsa. Lo mismo sucede también con algunos de mis alumnos. La salsa es mi trabajo, también es mi vida. No me separo ni un día de mi salsa. Estoy orgulloso de ser un salsero, un casinero".

Los nuevos tiempos

Casa de David ha cambiado con el tiempo. “La salsa como negocio es difícil en China. Cuando enseñamos a muchos alumnos ellos aprenden y luego hacen la competencia. Así ha pasado con Casa de David. La cantidad de estudiantes ha disminuido. La salsa es un lenguaje extranjero y se necesita tiempo para aprenderla. Entonces la gente busca lo más barato o sea los nuevos proyectos que aparecen. Así ha pasado por ejemplo con muchas escuelas de salsa y con Salsa Caribe. Por ejemplo para nuestro proyecto son 120.000 yuanes cada mes para renta y salario de los trabajadores”, explica David.

Actualmente las escuelas de salsa en Beijing envían a sus bailarines a restaurantes, embajadas y bares para promocionar sus clases y atraer alumnos. Pero la pasión es la gran ventaja de David y su equipo, en el que también trabajan dos Bailarines cubanos Greisier Machado y Gretta Caballero. Son artistas profesionales con experiencia internacional que prestigian a Casa de David como centro de enseñanza que ahora también ayuda a los niños chinos a acercarse a los ritmos latinos. David Huo es un verdadero artista que se crece ante las adversidades y se adapta a los nuevos tiempos.

 
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David Huo: “Me gusta la salsa y me gusta Cuba”

Spanish.xinhuanet.com 2017-06-14 08:40:26

Por ABEL ROSALES GINARTE

BEIJING, junio 14, 2017 (Xinhuanet) -- Este año la Asociación China de Danza creó un comité especializado para el baile de salsa presidido por David, Huo Yaofei, y su hermana Huo Fengqiao como vicepresidenta. En el año 2004 fundaron Casa de David, una escuela que además de enseñar a bailar ritmos latinos se ha encargado durante trece años de trasmitir la cultura de América Latina, especialmente la de Cuba. De hecho es la única escuela de su tipo en China reconocida por la Embajada de Cuba.

"La primera vez que fui a un bar de salsa en Beijing en 1999, había muchos latinos: colombianos, cubanos, venezolanos, mexicanos y yo quise aprender a bailar como un cubano", recuerda David quien ha visitado Cuba diez veces.

En China bailar salsa está relacionado con el deporte por el desempeño físico que exige este baile. Pero para David se convirtió en una obsesión: “Mucha gente considera que para los chinos es muy difícil bailar salsa. Pude lograr el éxito de hoy creo que por dos razones, el talento que heredé de mi padre y por el trabajo. Mi padre no es bailarín profesional, pero tiene su propia visión de la música y el baile. Si en aquel entonces la salsa hubiera aparecido en China, seguro que estaría loco por este baile".

En Casa de David no se limitan a enseñar los pasos básicos, también ayudan a sus alumnos a sentir y comprender la música. Esto es lo que distingue a su escuela. Sus vínculos con el Instituto Superior de Arte, la Universidad de las Artes en Cuba, le han permitido estudiar profundamente los ritmos de la mayor isla del Caribe. La salsa es cuestión de sentimiento. “Me gusta Cuba. Mucha gente dice que amo ese país más que los cubanos. Cada año viajo a cuba. Visité casi todas sus ciudades para ver como baila la gente, hacerme amigo de los locales. Son experiencias muy interesantes", explica David.

Las muchas virtudes de la aprender a bailar

En 2005 obtuvo el primer premio en un concurso internacional para bailadores de salsa que se realizó en La Habana, Cuba, donde participaron bailarines de más de 40 países. "El bailarín de salsa, como el doctor de la medicina tradicional china, entre más viejo más valioso. En ballet y otras danzas, los bailarines deben ser jóvenes. Después de los cuarenta, casi nadie baila en el escenario, porque ya no posee la figura física atractiva. En la salsa se puede bailar a cualquier edad, veinte años, treinta, cuarenta hasta ochenta. Por eso un anciano de 80 años baila mejor que un joven de veinte".

Es que bailar, permitir que el cuerpo disfrute de los movimientos tiene muchas virtudes que cambian el estado de ánimo de la gente. Para David, “al sonar la música ya siento placer. Además, es un buen ejercicio físico, un buen método para adelgazar, y a través del baile puedes hacer amigos. Te da muchos beneficios. Pero lo más importante, la salsa es un baile que produce alegría. Entre tantos estilos de salsa, como el de Nueva York, Puerto Rico, Colombia, Miami entre otros el que más me gusta es el de la cubana porque es más original. En Cuba la llaman casino y se baila entre muchas parejas se llama rueda de casino. Si bailas muy bien, puedes bailar al mismo tiempo con dos, incluso tres mujeres. Los cubanos no bailan la salsa, más bien juegan con la salsa. La salsa cubana es la raíz de todos los tipos de salsa".

En 2005 luego de regresar a China tras ganar el concurso de salsa en Cuba fue elegido como uno de los diez deportistas más destacados del país. La Administración Estatal de Deportes organizó en 2008 el primer Concurso Nacional de Salsa en el que participó como candidato y resultó campeón por lo que ha sido jurado en las siguientes versiones del concurso. También enseño salsa en un programa matutino del canal de los deportes de China en 2003. “Entre 2008 y 2009, enseñé también en la televisión”.

"Soy más abierto y más comunicativo con los demás después de bailar salsa. Lo mismo sucede también con algunos de mis alumnos. La salsa es mi trabajo, también es mi vida. No me separo ni un día de mi salsa. Estoy orgulloso de ser un salsero, un casinero".

Los nuevos tiempos

Casa de David ha cambiado con el tiempo. “La salsa como negocio es difícil en China. Cuando enseñamos a muchos alumnos ellos aprenden y luego hacen la competencia. Así ha pasado con Casa de David. La cantidad de estudiantes ha disminuido. La salsa es un lenguaje extranjero y se necesita tiempo para aprenderla. Entonces la gente busca lo más barato o sea los nuevos proyectos que aparecen. Así ha pasado por ejemplo con muchas escuelas de salsa y con Salsa Caribe. Por ejemplo para nuestro proyecto son 120.000 yuanes cada mes para renta y salario de los trabajadores”, explica David.

Actualmente las escuelas de salsa en Beijing envían a sus bailarines a restaurantes, embajadas y bares para promocionar sus clases y atraer alumnos. Pero la pasión es la gran ventaja de David y su equipo, en el que también trabajan dos Bailarines cubanos Greisier Machado y Gretta Caballero. Son artistas profesionales con experiencia internacional que prestigian a Casa de David como centro de enseñanza que ahora también ayuda a los niños chinos a acercarse a los ritmos latinos. David Huo es un verdadero artista que se crece ante las adversidades y se adapta a los nuevos tiempos.

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