"Con el apoyo firme del público, la garantía del gobierno, las condiciones naturales sanas, la experiencia integral en organización de juegos y su guía, tenemos confianza en que todos los riesgos potenciales pueden ser manejados de manera efectiva", agregó el alcalde.
De acuerdo con el funcionario, Beijing estableció luego de los juegos de 2008 una Asociación de Desarrollo de Ciudad Olímpica y un fondo. Sin embargo, el uso promedio de las sedes olímpicas de 2008 supera el 85 por ciento al año.
Wang enfatizó que en los últimos años más de la mitad de la población de la ciudad ha participado en deportes y que 2,6 millones de voluntarios registrados tuvieron una participación activa para mejorar el desarrollo de la ciudad, así como la calidad de vida de la gente.