ESPECIAL: Con atmósfera escocesa, Buenos Aires acoge Fiesta Nacional del Whisky

Actualizado 2012-11-29 13:34:00 | Spanish. News. Cn

BUENOS AIRES, 28 nov (Xinhua) -- Buenos Aires acogió la noche del miércoles la novena edición de la Fiesta Nacional del Whisky, uno de los eventos más importantes de la industria de las bebidas en América Latina, y por espacio de unas horas albergó una atmósfera típicamente escocesa en un exclusivo recinto del centro de la ciudad.

Durante la Fiesta, más de 2.000 consumidores de whiskies de alta gama pudieron degustar distintas marcas de esa bebida con presencia en Argentina.

La cita tuvo lugar en el tradicional Palacio Paz, sede del Círculo Militar, ubicado en la avenida Santa Fe al 750, frente a la coqueta Plaza San Martín, espacio que lució repleto de ávidos bebedores, entre ellos mujeres que apuraron su vaso de whisky con o sin hielo.

Luego de ingresar, y tras deleitarse con dos lujos automóviles, un Rolls Royce y un Jaguar parados frente al Palacio, los asistentes disfrutaron en distintos salones los diferentes productos de calidad Premium y tuvieron acceso a salones VIP de whiskies de lujo donde pudieron maridarlos con chocolates, café y los mejores habanos y puros de todo el mundo.

El evento contó con shows musicales y el desfile de la Banda de Gaitas de Buenos Aires, al mando de Manuel Castro.

La agrupación imprimió al predio una agradable atmósfera escocesa, seria pero no solemne, para emoción de muchos de los presentes, algunos de los cuales lucieron tradicionales bandas y polleras con los colores de los distintos clanes del país europeo.

El Palacio Paz lució además la presencia de fusileros escoceses armados con rifles de época, que se entremezclaron con agraciadas promotoras que ofrecían probar las distintas marcas de whisky a quien lo deseara, y baristas que desplegaron sus dotes al preparar variantes de la bebida.

Durante el encuentro también hubo espacio para la entrega de los premios Buenos Aires Whisky Awards, galardones que el club Whisky Malt Argentina (WMA) otorga todos los años a los distintos actores destacados de la industria, y también al actor chileno Gonzalo Valenzuela, padrino de la presente edición de la fiesta.

El WMA, club que reúne a más de 2.000 cultores de la bebida espirituosa, está presidido por Miguel Ángel Reigosa, el mayor coleccionista privado del mundo, con 2.700 botellas de whisky, quien visita Escocia al menos una vez por año para mantenerse al tanto de las últimas novedades en la materia.

"Mi primer whisky fue a los 14 años. Tras una borrachera con amigos, mi padre nos habló a todos y se encargó de llamar a los padres de cada uno. Les contó la verdad y nos citó para la noche siguiente en mi casa. Mi papá tenía la suerte de viajar por el mundo. Le gustaba mucho el Old Parr. Y nos dijo a todos que cuando saliéramos buscáramos productos de calidad. Así empecé con el whisky", contó el experto a Xinhua.

Rodeado por gaiteros, curiosos y amantes del whisky, Reigosa, de 49 años, separado y con un hijo, Lorenzo, dio rienda suelta a su pasión por la bebida.

"Es mi pasión, mi verdadera pasión, viajo varias veces al año a Escocia para estar actualizado", añadió.

En las pantallas del predio, a sus espaldas, maestros escoceses, desde catadores a destiladores, hablan maravillas de este bonaerense que cumplió el servicio militar obligatorio en 1982 y participó de la Guerra de Malvinas de 1982 frente al Reino Unido, a bordo de un helicóptero Bell.

La palabra whisky debe su origen al dialecto céltico Erso, que se hablaba en las tierras altas escocesas y también en Irlanda, cuyos hijos suelen reclamar para sí la invención del whisky, al que denominan whiskey.

Al principio la palabra en cuestión fue usquebaugh y llegó al gaélico como uisge beatha, o agua de la vida, para transformarse sucesivamente en ooskie, uisge y usky y llegar a su actual denominación.

Para Reigosa, que cuenta en su colección con una botella del viaje inaugural del avión Concorde de 1975, y la destaca como una de sus favoritas, porque sólo hay 175 en el mundo, el origen de la bebida es claro y no admite discusión entre Escocia o Irlanda.

"Un buen whisky debe tener tres ingredientes básicos, que son buena agua escocesa, buena turba escocesa y buena cebada escocesa. Lo demás, como dicen los escoceses, es confundir las cosas", advirtió el experto argentino con una sonrisa.

Según un estudio difundido a comienzos de mes por la consultora AC Nielsen, el mercado argentino representa un volumen anual de 11 millones de litros.

Los segmentos Premium, súper Premium y ultra prestige representan el 12 por ciento del mercado y se aguarda un crecimiento del 52 por ciento del mercado argentino en los próximos tres años.

Antes de despedirse, Reigosa destacó el consumo cada vez "más sofisticado" de whisky en Asia, "particularmente en China", y adelantó a Xinhua que el año que viene verá la luz uno de sus sueños: la creación del primer museo del whisky en tierras australes.

"Por la cantidad de botellas, será uno de los más grandes del mundo, y por su calidad, de los mejores", subrayó, para luego perderse en la multitud que atiborró el Palacio Paz.

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