BEIJING, 6 nov (Xinhua) -- Hamza Aboelgasim, gerente principal de crecimiento en la Zona Franca de la ciudad de Masdar, en Abu Dabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos (EAU), tiene una agenda muy apretada por estos días.
"Cada mes recibimos a seis o siete empresas chinas que establecen sus operaciones en la zona", comentó. Aboelgasim viaja con frecuencia entre China y los EAU, y tiene previsto abrir en Beijing la cuarta oficina de la zona en territorio chino, con el fin de conectar con más empresas que allí operan.
Este objetivo lo llevó a participar en la Conferencia Internacional de Inversión y Comercio de Beijing 2026, celebrada a finales del mes pasado. El evento, de dos días de duración, reunió a instituciones y delegados de más de 20 países y regiones.
"Antes de la conferencia, recibimos solicitudes de más de 30 empresas y finalmente seleccionamos a seis para mantener reuniones individuales", señaló Aboelgasim. "Las empresas chinas están abriendo oficinas, construyendo fábricas y desarrollando actividades de investigación y desarrollo en Abu Dabi".
Datos oficiales indican que la inversión directa de China en el exterior alcanzó los 213.580 millones de dólares en 2025, lo que supone un incremento interanual del 11,1 por ciento. Para finales de ese año, el país contaba con 58.000 compañías establecidas en el extranjero, distribuidas en 189 países y regiones.
En un informe publicado este año sobre las tendencias industriales en China, la consultora Roland Berger destacó que las empresas chinas están ampliando su huella inversora en el exterior, al transitar gradualmente de un modelo basado simplemente en la exportación hacia otro que apunta a la "glocalización".
Para firmas como Beijing Yunji Technology Co., Ltd., esta transición ya está en marcha. "Expandirnos a nivel global no consiste en vender el mismo producto en un lugar distinto", manifestó Xie Yunpeng, su director de desarrollo.
Citando como ejemplo el servicio de entrega en los hoteles, la principal área de desempeño de la empresa en el extranjero, explicó: "En Oriente Medio, abundan los espacios interiores con moqueta; por lo tanto, los robots requieren modificaciones específicas y un entrenamiento adaptado para poder desplazarse sobre este tipo de superficies".
Los robots de Yunji Technology ya están presentes en más de 20 países y regiones. En 2025, los ingresos de la firma en el exterior ascendieron a 19,06 millones de yuanes (aproximadamente 2,84 millones de dólares), lo que supone un aumento interanual del 92,1 por ciento.
"Llevamos a cabo una adaptación local para los distintos mercados y colaboramos con los socios locales en el desarrollo de los productos, los canales de distribución y los servicios posventa. En el primer semestre de este año, nuestros ingresos en el extranjero fueron casi siete veces superiores a los del mismo período del año pasado", afirmó Xie.
Los flujos transfronterizos de datos constituyen otra vía mediante la cual las empresas chinas avanzan en esta expansión. Luo Xiaoheng, director de estrategia de PaXini AI, una compañía con sede en Beijing fundada hace cinco años y centrada en la tecnología de detección táctil, relató durante la conferencia que, en mayo de este año, completaron su primera transacción transfronteriza de datos destinados a la "inteligencia incorporada".
En el taller de recopilación de datos de PaXini, el personal utiliza guantes táctiles de cinco dedos, desarrollados por la propia empresa, para realizar tareas en entornos reales, tales como agarrar, ensamblar y clasificar objetos, en más de diez campos distintos, que incluyen la fabricación de automóviles, el sector sanitario y el comercio minorista.
"En comparación con los datos obtenidos en el laboratorio, la demanda en el extranjero de datos procedentes de entornos reales supera con creces la oferta", resaltó Luo y añadió que, en el campo de la inteligencia incorporada, China cuenta con ventajas en cuanto a sensores táctiles y captura de datos en entornos reales, recursos que son escasos en los mercados internacionales.
Lyu Xiaotong, inversor en varias compañías chinas dedicadas a dicha inteligencia, acababa de terminar su participación en una mesa redonda durante la conferencia, cuando un asistente catarí lo abordó para pedirle ayuda, pues estaba interesado en establecer contacto con determinadas empresas.
"Ahora es el mejor momento para que las firmas chinas se expandan a nivel global", aseguró Lyu. En su opinión, todavía existe una brecha informativa considerable entre los mercados y las empresas del país y este conjunto presente en el exterior; por ello, plataformas como la Conferencia Internacional de Inversión y Comercio de Beijing resultan fundamentales para cerrar dicha brecha en la mesa de negociaciones.












