SHANGHAI, 4 nov (Xinhua) -- La Sala de Conciertos de la Orquesta Sinfónica de Shanghai acogió recientemente el estreno en la metrópolis oriental china de la Orquesta Sinfónica Juan José Landaeta de Venezuela, en un nuevo capítulo del intercambio cultural entre ambos países.
Los artistas venezolanos fueron invitados por la Orquesta Sinfónica de Shanghai y tuvieron su noche de debut el pasado 2 de noviembre.
Bajo la batuta de su director musical, Christian Vásquez, esta orquesta juvenil, cuya edad media ronda apenas los veinte años, invitó al público a un diálogo musical que traspasó montañas y mares con melodías que combinaban la esencia clásica con el colorido local.
La agrupación latinoamericana, llena de vitalidad, está compuesta por miembros que se han formado en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, un programa musical venezolano de renombre mundial, conocido también como El Sistema.
Según explica Jesús Uzcátegui, director adjunto de la orquesta, este sistema cuenta actualmente con más de 400 centros de educación musical repartidos por todos los estados de Venezuela, y tiene como objetivo romper las barreras sociales para que todos los niños puedan tener acceso a los instrumentos musicales y formar parte de una orquesta, promoviendo así la integración social a través de la música.
Vásquez recordó que se incorporó al sistema a los nueve años y no solo recibió lecciones de música, sino que también aprendió a ser puntual, asumir responsabilidades y relacionarse en pie de igualdad con personas de diferentes orígenes.
José Ignacio Santana, violonchelista de la orquesta, comenzó sus estudios musicales a los seis años y se incorporó a la Orquesta Sinfónica Juan José Landaeta a los quince. Para él, la orquesta es más bien como una gran familia que, además de la técnica musical, lo ha formado en el trabajo en equipo y el apoyo mutuo.
El programa del concierto fue muy ingenioso. En la primera parte se interpretaron "Francesca da Rimini", de Tchaikovsky, y "De mi tierra", del compositor venezolano Giancarlo Castro D'Addona. En la segunda parte se interpretó "Sinfonía n.º 4 en fa menor, op. 36", de Tchaikovsky.
De acuerdo con Vásquez, Tchaikovsky es uno de los compositores favoritos de José Antonio Abreu, fundador de El Sistema, y los niños del sistema entran en contacto con su obra desde los ocho o nueve años, siendo la sinfonía mencionada una de las piezas fundamentales del repertorio.
La elección de obras de compositores locales tiene como objetivo que el público chino pueda sentir, a través de las melodías, el encanto cultural y los ritmos musicales únicos de Venezuela, agregó.
La vocación por la educación musical ha creado una profunda resonancia entre las orquestas de ambos países. Tian Yingxian, responsable del Centro de Extensión Educativa de la Orquesta Sinfónica de Shanghai, señaló que, en los últimos años, la orquesta ha guiado a los niños, a través de cursos de formación colectiva, para que aprendan a escuchar y a coordinarse, y a disfrutar de la música mediante la colaboración, lo cual encaja de forma natural con los conceptos educativos pertinentes de El Sistema de Venezuela.
Según se ha informado, la Orquesta Sinfónica Juan José Landaeta de Venezuela, que había sido invitada para actuar en la clausura del Festival de Música de Verano de Shanghai 2026, no pudo acudir a la cita prevista debido al terremoto ocurrido en el país sudamericano.
Ambas partes mantuvieron una comunicación constante y, finalmente, tras reajustar las agendas, se logró hacer realidad esta cita musical tan esperada, indicó Wang Siyu, vicedirector de la Orquesta Sinfónica de Shanghai.
Eugenio Carreño, gerente general de las orquestas de El Sistema, señaló que espera poder establecer en el futuro una colaboración oficial con instituciones musicales chinas, con el fin de seguir profundizando en el intercambio y el aprendizaje mutuo entre ambos países en el ámbito de la educación musical para jóvenes.








