BEIJING, 20 oct (Xinhua) -- Una delegación de Talavera de la Reina, la histórica ciudad de la cerámica de España, está de visita en Jingdezhen, capital china de la porcelana, para intercambiar ideas sobre la herencia e innovación en este tipo de artesanía.
La Exposición Internacional de Cerámica en Jingdezhen de China 2026 abrió sus puertas el domingo en Jingdezhen, ciudad de la provincia oriental china de Jiangxi, atrayendo a más de 1.000 compradores profesionales nacionales e internacionales.
El 25 de julio de este año, los Sitios de la Industria Artesanal de Porcelana de Jingdezhen fueron inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, cubriendo así una deuda de larga data en la lista del patrimonio de la porcelana. Esta inclusión se convirtió en el sitio número 61 del Patrimonio Mundial de China.
En los sitios de los antiguos hornos, los jóvenes artistas españoles se detenían a examinar fragmentos de porcelana dispersos. Algunos tomaban fotos con sus teléfonos móviles, otros dibujaban los patrones de los recipientes en sus cuadernos.
Para el grupo, este viaje va mucho más allá del turismo. Se trata de una búsqueda de respuestas: ¿Cómo pueden las artesanías antiguas mantener su vitalidad en manos de la nueva generación de creadores?
Durante su visita, los artesanos españoles quedaron impresionados por el espacio creativo que ofrece Jingdezhen a los jóvenes creadores.
Un gran número de jóvenes creadores chinos se ha asentado en la ciudad, combinando la sabiduría ancestral de la fabricación de porcelana con la estética contemporánea.
En opinión de los artistas españoles, cada vez hay menos jóvenes locales dispuestos a dedicarse a la cerámica en Talavera de la Reina.
"La nueva generación no tiene mucho interés en aprender el arte de la porcelana", aseguró Ángela Delgado Paniagua, concejala de Turismo, Cultura y Cerámica del Ayuntamiento de Talavera de la Reina. "Estamos enfrentando el desafío real de la transmisión de estas habilidades", agregó.
De acuerdo con Delgado, Talavera de la Reina ha puesto en marcha varias iniciativas de divulgación, que incluyen talleres públicos, cursos en escuelas y actividades de experimentación para adultos mayores y niños.
"Contar la cultura de la cerámica oralmente es una cosa, experimentarla con las manos es otra", refirió Delgado. "Eso es justamente la razón por la que trajimos a artesanos locales a Jingdezhen".
Vladimir Oscar de la Rosa Elisea, diseñador de arte cerámico y responsable del proyecto de productos culturales y creativos de cerámica de la Asociación Hispano-China de Cultura y Turismo en España, señaló que esta es su primera visita presencial al país, pero su taller ya lleva tiempo utilizando fórmulas de esmaltes procedentes de China en sus creaciones. Actualmente, está intentando fusionar los motivos decorativos españoles con las cerámicas chinas de alta temperatura para crear nuevas obras.
Al hablar sobre el valor social de la cerámica, De la Rosa recordó que, en un centro comunitario de su localidad, solía acompañar a niños con síndrome de Down para introducirlos en la artesanía de la cerámica.
"Algunos han seguido pintando cerámica durante diez años y la cerámica se ha convertido en parte de sus vidas, lo que les trae verdadera felicidad", de acuerdo con De la Rosa, quien puntualizó que esta artesanía es un proceso relajado y completo, y también ayuda a las personas a conocerse mejor a sí mismas.
En cuanto a la dirección de la cooperación entre China y España, los invitados ofrecieron ideas prácticas: intercambio tecnológico, residencias de artistas y creación conjunta."Podemos colaborar en desarrollar nuevos materiales, y el objetivo no es simplemente copiar, sino crear un estilo artístico completamente nuevo", refirió De la Rosa.
Describiendo la cerámica como un lenguaje internacional que cruza las fronteras, el joven artista cerámico español y técnico superior en artes plásticas, Kevin Recuero López, refirió que "la cerámica permite que los creadores de diferentes países dialoguen directamente".
Por su parte, Fernando Portela García, historiador y coordinador del Plan de Protección Especial de la cerámica de Talavera de la Reina, resaltó las posibilidades de cooperación entre su localidad y la capital de la porcelana de China. "Tenemos mucho que aprender de Jingdezhen", añadió.
"Espero poder volver el año que viene", dijo Recuero, tras mostrar su deseo de que "los estudiantes chinos tengan la oportunidad de viajar a Talavera de la Reina para participar en intercambios académicos".









