SAN JOSÉ, 2 oct (Xinhua) -- Las relaciones de amistad entre China y Costa Rica también dan frutos importantes en la investigación científica y tecnológica, que se evidencian en los proyectos de cooperación desarrollados en la actualidad por la Universidad de Costa Rica (UCR), afirmaron académicos costarricenses.
La UCR es el centro de enseñanza superior más grande y prestigioso de Centroamérica, que desde el inicio de las relaciones con China se ha convertido en un foco constante de cooperación e intercambio con diversas entidades chinas.
Una de las facultades en las que se hace más notoria esa cooperación es la de Ciencias Agroalimentarias, donde sus diferentes escuelas y centros de investigación llevan a cabo diversos proyectos de desarrollo en biotecnología y seguridad alimentaria.
El coordinador del área de Biotecnología, Arturo Brenes, destacó la reciente firma de un acuerdo de cooperación académica en ciencias agrícolas con la Universidad de Shanxi de China.
El también subdirector del Centro de Investigaciones Agronómicas de la UCR sostuvo que la idea es "proponer proyectos" a la cartera de Agricultura de la nación asiática para desarrollar investigación en mejoramiento genético sobre todo de papa.
El investigador resaltó el valor del programa de mejoramiento de la UCR, que cuenta con más de dos décadas de trayectoria, así como el aporte fundamental de la experiencia científica que tiene China en ese campo.
"Tenemos expectativas muy altas porque China ha hecho muchísimo trabajo en papa. Tienen programas muy buenos, muy antiguos y es el mayor productor de papa del mundo", sostuvo.
Uno de los objetivos primordiales de esa colaboración es desarrollar variedades resistentes a plagas y adaptadas al cambio climático, lo que permitirá reducir de manera sustancial la aplicación de insumos químicos en los campos de cultivo.
Para Brenes, la formación de capital humano calificado es muy importante, al señalar que "la transferencia de conocimiento es importantísima".
"Ya estamos enviando un estudiante que va a hacer el doctorado allá y dos estudiantes se están preparando para ir a hacer la maestría y están llevando cursos de chino", detalló.
Otro de los puntos de cooperación son los intercambios y visitas de personal científico, como mencionó el director del Instituto de Investigaciones Agrícolas, Víctor Jiménez, quien recordó que el vínculo comenzó en 2017, tras la visita de una delegación china interesada en estrechar lazos con la universidad costarricense.
"Esa vinculación, lo que ha fortalecido es el posicionamiento de la Universidad de Costa Rica como polo de la cooperación agrícola china para América Latina", dijo Jiménez a Xinhua.
Como parte de esa cooperación, Jiménez anunció la próxima creación de un nuevo laboratorio equipado con alta tecnología.
"Tendría equipamiento donado por ellos junto con aportes de la UCR. El fin es dedicarse al mejoramiento de cultivos apoyado por técnicas biotecnológicas para el estudio de características como la resistencia o tolerancia a factores bióticos y abióticos", detalló el director.
En la Estación Experimental Agrícola Fabio Baudrit Moreno de la UCR, la cooperación chino-costarricense tiene frutos concretos con la instalación de una innovadora parcela agrovoltaica, que combina la generación de energía solar limpia con la producción agrícola de cultivos de sombra, en cooperación con la empresa china Anhui Anway.
El director de la estación experimental, Robin Gómez, remarcó la trascendencia de la iniciativa como una experiencia innovadora.
"Nosotros hasta el momento no hemos tenido experiencia en este tipo de investigación, así que todos los avances y resultados que este proyecto pueda generar son de mucho interés y de mucha utilidad", indicó Gómez.
Señaló, además, el interés en incorporar herramientas avanzadas como la agricultura digital, campo en el cual "China es el número uno".
En tanto, el miembro del Centro para Investigaciones en Granos y Semillas (Cigras), Marcelo Murillo, refirió los aspectos operativos y técnicos de la instalación de esa parcela, realizada a finales de 2025 en conjunto con técnicos e ingenieros chinos.
"Este es un proyecto piloto para demostrar y tomar datos con las condiciones del país sobre la producción de energía eléctrica, a la vez que se genera producción de cultivos de interés, en este caso cúrcuma y jengibre", explicó.
A su vez, el investigador a cargo del manejo agronómico de la parcela, Marlon Retana, agregó que tanto la cúrcuma como el jengibre son plantas que de forma natural crecen bajo las sombras en los bosques, por lo que la sombra de los paneles solares les resulta favorable.
En el mismo sentido fue el comentario del director del Cigras, Luis Barboza, para quien el trabajo continuo iniciado en 2017, ha demostrado ser un modelo de cooperación mutua con un claro enfoque de impacto social e integración.
Al describir la tecnología agrovoltaica y sus implicaciones prácticas para el sector productivo rural, Barboza consideró que se trata de una alternativa muy atractiva donde se combina la producción limpia y la producción de alimentos.
"Es una alternativa muy interesante para los productores, porque pueden generar electricidad para activar bombas de riego, refrigerar productos cosechados o incluso retornar energía al sistema eléctrico nacional", explicó. Fin









