
Imagen tomada con un teléfono móvil el 29 de septiembre de 2026 de un rostro reconstruido de un hombre basado en restos humanos desenterrados en el sitio arqueológico de Jiahu, en la provincia de Henan, en el centro de China. La reconstrucción facial de un hombre que vivió hace más de 8.000 años fue presentada el martes en Zhengzhou, capital de la provincia de Henan, en el centro de China, lo que aporta información sobre los habitantes prehistóricos de la región. (Xinhua/Ren Zhuoru)
ZHENGZHOU, 1 oct (Xinhua) -- La reconstrucción del rostro de un hombre que vivió hace más de 8.000 años fue presentada el martes en Zhengzhou, capital de la provincia central china de Henan, lo que ha permitido conocer mejor a los pobladores prehistóricos de la región.
La escultura, basada en restos humanos desenterrados en el yacimiento arqueológico de Jiahu, en Henan, combinó la antropología física con la tecnología de reconstrucción facial en 3D de alta precisión, según investigadores del Instituto Provincial del Patrimonio Cultural y Arqueología de Henan y del Laboratorio de Bioarqueología de la Universidad de Jilin.
Este trabajo representa una importante aplicación de los métodos científicos en arqueología y ofrece al público una forma más directa de apreciar a los habitantes de Jiahu, afirmó Wang Wei, director del instituto.
A partir de la forma de la pelvis y el desgaste de los dientes del individuo, este fue identificado como un hombre de entre 25 y 30 años, de acuerdo con Zhu Hong, profesor del laboratorio.
Su cráneo era de forma ovalada regular, con un arco superciliar prominente y pómulos marcados, su rostro anguloso y relativamente plano, mientras que su nariz era de tamaño moderado, explicó Zhu. Estos rasgos reflejan las particularidades físicas típicas de los pueblos prehistóricos de las llanuras centrales, añadió.
Los investigadores recopilaron datos 3D de alta resolución y crearon un modelo detallado del cráneo del hombre. Para la reconstrucción facial, utilizaron 28 puntos esenciales de esta parte de su cuerpo y evaluaron las características de la inserción muscular, con el fin de dar forma a los contornos. También añadieron arrugas sutiles y una barba natural, teniendo en cuenta la edad de la persona en el momento de su muerte, detalló Zhu.
El yacimiento de Jiahu, situado en la aldea del mismo nombre, perteneciente al distrito de Wuyang, data de hace entre 9.000 y 7.500 años. Se trata de un asentamiento del Neolítico temprano, de gran tamaño y notable riqueza cultural. Los arqueólogos han desenterrado allí flautas de hueso, caparazones de tortuga, cerámica y objetos de piedra, entre otros artefactos, que revisten gran importancia para explorar los orígenes de la civilización china.
En China, las herramientas digitales son cada vez más utilizadas en la arqueología. El más reciente plan quinquenal del país para la protección y la conservación del patrimonio cultural aboga por el uso de tecnologías como la inteligencia artificial, la teledetección por satélite, los drones, el modelado de realidad 3D y la realidad virtual para mejorar esta protección por medio de recursos digitales, así como por una gestión más efectiva de los archivos patrimoniales y los bienes digitales.










