CHANGCHUN, 18 sep (Xinhua) -- Los Archivos Provinciales de Jilin publicaron hoy viernes 60 documentos militares japoneses originales de la Segunda Guerra Mundial, agregando nuevas pruebas sobre el sistema japonés de esclavitud sexual forzada durante la guerra.
La publicación coincidió con el 95º aniversario del "Incidente del 18 de septiembre". Fue en esa fecha del año 1931 cuando las tropas japonesas dinamitaron un tramo del ferrocarril cerca de Shenyang, entonces bajo su control, y acusaron a las tropas chinas de sabotaje como pretexto para dar inicio a la agresión posterior.
Los nuevos archivos provienen de restos históricos carbonizados que quedaron después de que el Ejército de Kwantung japonés intentara destruirlos durante su retirada, según fuentes de los Archivos Provinciales de Jilin, cuya sede está en la ciudad de Changchun, la capital de la provincia de Jilin, en el noreste del país.
Los documentos militares japoneses originales arrojan más luz sobre la violencia sexual sistemática e institucionalizada cometida por el ejército japonés, desacreditando de manera contundente las mentiras de larga data de los sectores de derecha de Japón que distorsionan los hechos sobre el tema de las tristemente célebres "mujeres de confort" y buscan blanquear los crímenes de guerra japoneses.
Investigaciones anteriores han mostrado que unas 400.000 mujeres en Asia fueron forzadas a servir como "mujeres de confort", esclavas sexuales para el ejército japonés, durante la Segunda Guerra Mundial, y casi la mitad de ellas eran chinas.
Lyu Chunyue, un funcionario de los archivos, dijo que ahora la entidad cuenta con 85 documentos militares japoneses originales que documentan el sistema de "mujeres de confort". Los primeros 25 se publicaron en 2014 y luego se incluyeron en el patrimonio documental de China.
Los 60 documentos recién publicados cubren el establecimiento y la autorización de las "estaciones de confort", su operación diaria, el reclutamiento de esclavas sexuales y el trato brutal al que eran sometidas, dijo Lyu.
Los documentos muestran que las "estaciones de confort" fueron establecidas y operadas bajo la autoridad del ejército japonés, y que el Ejército de Kwantung japonés instaló más de 20 de estas instalaciones en el noreste de China.
Algunos archivos muestran que se requería de aprobación militar para establecer nuevas "estaciones de confort", y que algunas estaban ubicadas dentro de cuarteles japoneses y eran de uso exclusivo para el personal militar.
Los nuevos archivos también incluyen registros sobre el reclutamiento forzado de esclavas sexuales. Un informe de 1941 de una unidad militar japonesa indicaba que las tropas japonesas reclutaban a mujeres coreanas de manera forzada cuando no podían ser reclutadas voluntariamente.
Otros archivos mostraron que las "mujeres de confort" fueron reclutadas por la fuerza hacia las líneas del frente bajo la ley de movilización nacional de Japón, refutando completamente la falacia de que su reclutamiento era voluntario.
Los documentos también registraron la violencia contra las esclavas sexuales en múltiples "estaciones de confort".
"La publicación de estos archivos originales, prueba irrefutable de los crímenes contra la humanidad cometidos por el militarismo japonés, proporciona evidencia histórica sólida para defender la verdad histórica y contrarrestar el revisionismo histórico", dijo Su Zhiliang, experto líder en la candidatura de China para incluir los materiales sobre las "mujeres de confort" en el Registro de la Memoria del Mundo de la Unesco.












